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Las empresas de crédito rápido vivieron su especial época dorada en los últimos momentos previos al estallido de la crisis económica, cuando la burbuja de acceso al crédito barato no había pinchado y empresas del tipo Cofidis, Cetelem, Crédito Activo o Vivus hacían su agosto promocionándose en los medios de comunicación promoviendo una gran accesibilidad a unos prestamos que escondían unos intereses muy elevados. Con la crisis estas empresas estuvieron durante un buen tiempo desaparecidas, pero ahora vuelven a promocionarse. ¿Han cambiado sustancialmente su modelo de negocio, o hay que ser cauteloso a la hora de pedirles un préstamo?

 

Básicamente, por su tipo de negocio, estas empresas asumen grandes riesgos de que varios de sus clientes no devuelvan los préstamos que les conceden pero para compensar esas más que probables pérdidas imponen a gran parte de los clientes habitualmente unos altísimos intereses a cobrar, de tal forma que quienes terminan devolviendo el préstamo más los intereses compensan sobradamente las pérdidas derivadas de quienes han recibido el crédito y no lo devuelven. Así, pues lo prudente es alejarse de tener que solicitar este tipo de créditos, salvo que no quede más remedio.

 

Sabiendo esto, en el panorama actual las principales ofertas las protagoniza por un lado Cofidis que comercializa dos tipos de préstamos personales. Por un lado, el Crédito Proyecto por el que se puede solicitar una cuantía entre 4.000 y 15.000 euros a devolver en un plazo de hasta seis años cobrando un interés del 6,49% TAE y el Crédito Cofidis que permite pedir entre 500 y 6.000 euros con un plazo a devolver de hasta 41 meses sobre el que cobra un interés del 24,51% TAE. Pero junto a estos tipos de préstamos rápidos convencionales se han puesto de moda un tipo de préstamos que consiste en minicréditos que en poco se ingresan al prestatario, que son por unas cuantías pequeñas de dinero y que se han de devolver en un corto periodo de tiempo. En este sentido, la empresa Viasm, ahora reconvertida bajo el nombre de Twinero comercializa un minicrédito que concede en apenas diez minutos; el plazo de devolución puede ir de 7 a 30 días; concede créditos hasta por una cuantía máxima de 600 euros si eres cliente antiguo de esta empresa y de 300 como máximo para los clientes nuevos. Además esta empresa concede este tipo de minicréditos incluso a aquellos clientes que figuren en la Asnef (fichero de morosos, deudas, impagos e impagados), siempre y cuando su deuda no sea de más de 2.000 euros. A cambio de asumir ese riesgo, a quienes les soliciten un crédito la empresa puede cobrarles un interés que puede rondar el 35%.

 

Twinero no es la única de estas empresas que dan microcréditos a personas que figuran en la Asnef e incluso carecen de aval. Pepedinero, Zaimo, Cashper o Krédito24 son otros ejemplos más de empresas que pueden conceder hasta 3.000 euros en algunos casos en apenas 15 minutos rellenado el respectivo formulario de la pagina web de cada empresa, hay excepciones a la regla, por ejemplo Vivus que tiene entre sus ofertas esta que ofrece a un cliente nuevo un minicrédito de hasta 300 euros a 0% de interes pero en posteriores préstamos puede cobrar en torno a un 24% de intereses sobre el nominal.
 
Ahora bien tal y como se señaló al principio, los intereses y las condiciones impuestas pueden convertir lo que aparentemente es un crédito rápido y fácil en una trampa para el prestatario.