acierto.com
Dinero

Desde el comienzo de la recesión económica, las entidades bancarias que operan en España han procedido al cierre de 12.354 oficinas, lo que ha supuesto reducir su red comercial un 26,8% en apenas un lustro. Se trata, de largo, del ajuste más severo llevado a cabo en todo el territorio europeo, con un ritmo de 6,8 oficinas al día. Sin embargo, contrariamente a lo que cabría imaginar, esta reducción de sucursales y, por tanto, de costes, no se ha traducido en un descenso de las comisiones bancarias, según revela un informe elaborado por Acierto.com. En concreto, las principales comisiones han experimentado un incremento del 34,6% desde 2008. A esta circunstancia se suma, además, el peor nivel de servicio ofrecido por las entidades financieras consecuencia del cierre de oficinas y, con él, también de cajeros automáticos.

 

Uno de los principales causantes de la clausura de oficinas es la reducción del número de entidades financieras, principalmente consecuencia de fusiones. A principios del presente ejercicio, operaban en nuestro país un total de 292 bancos y cajas, un 17,8% menos que en 2008. Mientras, no parece que este proceso de concentración vaya a estancarse a corto plazo, ya que se siguen cerrando operaciones como por ejemplo la reciente absorción por parte de CaixaBank (“La Caixa”) de la red comercial española de Barclays, que supondrá el cierre de otras 196 oficinas. El fuerte ritmo de clausura de sucursales sigue provocando que muchos españoles se vean obligados a plantearse el cambio de banco o la apertura de una segunda cuenta para no perder nivel de servicio, aunque esto en ocasiones supone un aumento en los costes de mantenimiento.

 

En los últimos cinco años, han desaparecido 12.354 sucursales y 14.589 cajeros

 


SEGUROS: ¿Sabías que puedes ahorrar fácilmente hasta 500 euros?  
 
Otra de las consecuencias directas del cierre de oficinas de bancos ha sido la fuerte disminución de la red de cajeros automáticos en España, que se ha visto reducida en un 23,8%. En cifras, la red de terminales ha pasado de las 61.430 unidades existentes en 2008 a 46.841 cajeros a comienzos del presente año. Una vez más, son los usuarios quienes están sufriendo las consecuencias de este ajuste, puesto que cada día les resulta más complicado encontrar un cajero de su red o de su entidad financiera, con el fin de evitar unas comisiones que han crecido desde 2008 un 42,8% en el caso de las tarjetas de débito y un 26,5% para las de crédito, según los datos recopilados por Acierto.com.

En algunas circunstancias, la destrucción de la red comercial de las entidades financieras que operan en España supone un perjuicio aún mayor que el incremento de las comisiones. Así, en los últimos años se han multiplicado los casos de municipios que han quedado desabastecidos debido al cierre de oficinas bancarias. En ciertas ocasiones, éstos han sido sustituidos por cajeros automáticos, pero se dan casos en los que vecinos de determinadas localidades se ven obligados a recorrer varios kilómetros hasta municipios cercanos para poder disponer de efectivo, puesto que los gastos derivados de los furgones blindados no resultan rentables como para que los bancos mantengan operativos al menos los cajeros.

 

Los consumidores pagan las consecuencias y a la menor calidad del servicio se suma un incremento promedio de las comisiones del 35% desde 2008

 

Cabe destacar, asimismo, que, en términos generales, el cierre de sucursales y la pérdida de cajeros están afectando principalmente a las localidades más pobres, donde las rentas son menores y, como consecuencia, las posibilidades de negocio de las entidades financieras se ven más comprometidas. Del mismo modo, quienes más sufren las consecuencias de los incrementos de comisiones y las dificultades para encontrar sucursales próximas de sus entidades financieras son las personas con menores ingresos y movilidad reducida, como los ancianos.

 

Auge de la banca online y móvil

 

En general, una de las soluciones esgrimidas por la banca para paliar la reducción de su red comercial ha sido potenciar sus servicios de banca online y móvil, que han experimentado un importante crecimiento en los últimos años, parejo al del comercio electrónico y otros servicios en la red. Muestra de ello es, por ejemplo, que el número de tarjetas en España no se ha destruido al mismo ritmo que el de sucursales y cajeros, con una disminución del 9,8% entre 2008 y principios del presente ejercicio.

No obstante, la banca online no podrá sustituir a corto ni medio plazo a la banca tradicional, puesto que en la actualidad hay productos y trámites que aún sigue siendo necesario contratar directamente en oficinas, como los préstamos hipotecarios. Del mismo modo, aunque a largo plazo se imponga el pago a través de tarjeta o móvil en lugar de efectivo, todavía es necesario disponer de dinero en metálico para realizar numerosas transacciones comerciales y pagos.

 


SEGUROS: ¿Sabías que puedes ahorrar fácilmente hasta 500 euros?