acierto.com
billetes euro

En numerosas ocasiones hemos escuchado la expresión “estoy en números rojos” cuando tenemos saldo negativo en nuestra cuenta corriente. A esta situación se le conoce en el argot económico como descubierto bancario o descubierto en cuenta. Las consecuencias para nuestra economía pueden ser tremendamente negativas, por lo que hay que conocerlas y evitarlas. 

 

Dependiendo de cada entidad bancaria, algunas nos permitirán tener descubiertos y otras no. Lo que es seguro es que con una cuenta sin saldo y sin que el banco nos cubra una posición deudora estaremos vetados para sacar dinero de cajeros, emitir cheques, etc. Puede suceder que además nos llegue el recibo del gas o del agua y que el banco lo devuelva, con los consiguientes perjuicios que eso tiene para el cliente.

Ante todo dependerá del tipo de cliente que seamos y de la confianza que el banco tenga en nosotros. Si el banco lo juzga oportuno nos podrá permitir sacar más dinero del que tengamos en la cuenta, como si fuera un préstamo, en el caso de que tengamos que atender un pago urgente. Aun así no debemos olvidar que este “préstamo” resulta bastante caro y nos puede producir más de un disgusto.

 

Índice. Directo a lo que te interesa:

1. ¿Qué son los descubiertos?

2. ¿Qué comisiones nos cobran?

3. La tragedia de un euro al día

4. ¿Cómo evitar que nos cobren por un descubierto?

5. Cuidado con las cuentas "olvidadas"

6. ¿Dónde y cómo reclamar?

 

¿Qué son los descubiertos?

 

Tener descubiertos en una cuenta corriente significa que hemos retirado más dinero del que hay almacenado, y por tanto la entidad nos adelanta los fondos necesarios. Si esto se produce tenemos la obligación de devolver inmediatamente ese anticipo junto con los intereses y las correspondientes obligaciones bancarias. Llegado este caso, la entidad bancaria nos comunicará, a través de un documento de liquidación, el detalle de esa liquidación.

Si se trata de un descubierto aceptado tácitamente (o sea pactado con el banco), deberemos ser informados individualmente sobre las condiciones que se vayan a aplicar. Si ese descubierto se prolonga durante más de un mes, la entidad nos comunicará que debemos devolver el importe íntegro junto con las penalizaciones, gastos o intereses de demora que se hubieran acordado.

La ley establece que en un contrato para abrir una cuenta con posibilidad de descubierto tácito debe incluir lo siguiente:

  • El prestamista proporcionará en cualquier caso esa información de forma periódica.
  • En caso de descubierto tácito importante que se prolongue durante un período superior a un mes, el prestamista informará al consumidor sin demora de los siguientes extremos:
  1. Del descubierto tácito.
  2. Del importe del descubierto tácito.
  3. Del tipo deudor.
  4. De las posibles penalizaciones, gastos o intereses de demora aplicables.
  • En ningún caso podrá aplicarse a los créditos que se concedan en forma de descubiertos a los que se refiere este artículo un tipo de interés que dé lugar a una tasa anual equivalente superior a 2,5 veces el interés legal del dinero.

 

¿Qué comisiones nos cobran?

 

Antes de arriesgarse a sacar más dinero del que tiene uno en su cuenta, conviene conocer las comisiones que nos pueden cobrar si esto sucede.

En primer lugar, la entidad nos notificará que se ha producido un descubierto en nuestra cuenta con el consiguiente cobro de unos 30 euros. Se justifica sobre la base de las gestiones que lleva a cabo la entidad para reclamar al cliente su saldo negativo. La cantidad viene recogida en el contrato que firmamos con el banco cuando abrimos la cuenta, por lo que debemos comprobarlo para asegurarnos que es así. Esta comisión solo puede cobrarse una vez para un mismo descubierto.

 

 

Una segunda comisión será la de descubierto, un porcentaje que se aplica sobre el mayor importe negativo que se haya producido durante ese tiempo. El valor mínimo lo determina cada banco por separado, y suele ser de unos 15 euros.

En tercer lugar nos encontramos con los intereses de demora por descubiertos. Se aplican por el tiempo que ha durado el “préstamo” del banco mientras dura el descubierto. Cada banco establece sus propios intereses en sus cuentas bancarias con algunos límites impuestos por el Banco de España.

 

Los intereses de demora oscilan entre el 4% y el 10% TAE, pero la realidad es que finalmente se cobra el 29% TAE.

 

Esta institución que supervisa a todos los bancos y cajas que operan en nuestro país ha establecido para el año 2013 un interés de demora que oscila entre el 4% y el 10% TAE. Esto viene siendo así desde 2009, por lo que para el año que viene es previsible que se mantengan iguales. A pesar de esto, la realidad es que nos cobran el 29% TAE.

Lo veremos mejor con un ejemplo: Supongamos que debido a una circunstancia concreta tenemos que realizar un pago urgente para el cual no tenemos dinero en la cuenta y nos quedamos con un descubierto de 200 euros, que devolveremos en 10 días. Al banco se le enciende un “botón de alarma” que le avisa de que estamos en esta situación. Inmediatamente su maquinaria comienza a funcionar y procede a solucionar el problema.

Lo primero que hace es notificar la infracción y exigir que devolvamos el dinero inmediatamente junto a los intereses y comisiones habituales en estas circunstancias. En este caso, a la correspondiente comisión por descubierto (15€) habría que sumarle la reclamación de posiciones deudoras (30€) y los intereses de demora del 29% (19,3€). En total, el coste del descubierto sería de 64,3 euros.

 

La tragedia de un euro al día

 

Pero a la entidad bancaria le dan igual las cifras, lo que le importa es que se ha producido un descubierto. Por tanto pongamos por caso que el descubierto es de 1 euro durante 10 días. Haciendo el mismo cálculo modificando el resultado de la TAE (que en este caso sería del 0,16€) nos quedaría un pago por descubiertos de 45,016 euros.

Como ya hemos señalado, todas estas comisiones vienen recogidas en el pliego contractual que firmamos con la entidad. En este sentido antes de sacar más dinero del que tenemos o de reclamar el descubierto conviene revisar dicho papel. Lo mejor para evitarlas será siempre contratar aquella cuenta en la que nos cubran el descubierto a coste cero.

 

En cuanto a la comisión por descubierto, cuando ésta se produce existen algunos días de gracia ya que los bancos tardan unos 4 días en cobrar las comisiones.

 

En cuanto a la comisión por descubierto, cuando ésta se produce, existen algunos días de gracia ya que los bancos tardan unos 4 días en cobrar las comisiones. En cualquier caso es siempre conveniente tener un poco de “colchón” de dinero en la cuenta para evitar descubiertos provocados por recibos inesperados. También hay que tener cuidado con esas cuentas que dejamos abiertas y olvidadas, puesto que la comisión por mantenimiento puede dar lugar con el tiempo a descubiertos, de forma es que muy recomendable cerrar todas las cuentas que realmente no necesitemos.

 

¿Cómo evitar que nos cobren por un descubierto?

 

Como reza el dicho popular “es mejor prevenir que curar”, y ya hemos visto que quedarnos con un descubierto en la cuenta puede tener consecuencias muy desagradables. Es muy sencillo despistarse y llevar a cabo compras que dejen nuestra cuenta en números rojos, por lo que conviene estar muy atentos y evitarlas a toda costa.

Si somos buenos clientes de nuestra entidad, porque tenemos saldos elevados en la cuenta, podremos negociar más fácilmente que nos reduzcan las comisiones o incluso eliminarlas del todo. Al contratar varios productos o servicios en el mismo banco nos permitirá negociar con el banco en una posición de fuerza. De esta manera domiciliar los recibos más comunes como la nómina o la pensión, pero también el agua, el gas o la luz. Además podemos contratar un depósito, seguro o plan de pensiones.

 

 

El modo más sencillo para evitar que nos cobren por descubiertos es mantener siempre un saldo mínimo en la cuenta y no “negociar con ello”. También podemos optar por la banca online que suele tener pocas comisiones o incluso ninguna. Las más conocidas son IBanesto, ING Direct y Openbank, que llevan a cabo sus acciones de publicidad bajo el slogan “cero comisiones".

Si nuestro problema son los desfases entre pagos y cobros y por ello es frecuente que nos encontremos con descubiertos, puede ser una buena idea abrir una línea de crédito. Ello nos permitirá atender a los pagos mientras se espera para cobrar. Gracias a este sistema solo pagaremos intereses sobre el dinero solicitado, y los tipos son inferiores a los intereses y comisiones de los descubiertos.

 

Cuidado con las cuentas “olvidadas”

 

Conviene ser muy cuidadosos con aquellas cuentas corrientes que una vez abrimos (por ejemplo cuando fuimos estudiantes) y que ya no usamos, y cerrarlas adecuadamente. Puede sucedernos que la comisión por mantenimiento nos llegue a generar un descubierto y contraer una deuda con el banco. Por eso hay que ser muy diligentes a la hora de cerrarla.

Si tenemos varias cuentas y queremos evitar que una entre en descubiertos, podemos dar la orden de traspaso automático entre cuentas. De esta manera si una de las cuentas no dispusiera de suficientes fondos y tuviera que llevar a cabo algún pago, se traspasaría dinero automáticamente de una cuenta a otra. Además podemos transmitirle al banco que no acepte ningún recibo que haga que nuestra cuenta quede en descubierto.

En definitiva, la única manera de librarnos de las comisiones por descubierto es negociarlo previamente con la entidad en la que vayamos a abrir la cuenta o contratar una cuenta que nos garantice que no las cobra.

 

¿Dónde y cómo reclamar?

 

En el caso de que una entidad bancaria nos cobre una comisión por descubierto con la que no estemos de acuerdo nos queda el recurso de reclamar al banco. Si la respuesta no es satisfactoria entonces podemos acudir al Banco de España. El procedimiento exige este orden, por lo que no podemos solicitar amparo del Banco de España si previamente no hemos intentado hacerlo a través de nuestra entidad.

En la primera fase, nuestra entidad, deberemos redactar un escrito de reclamación ante los Servicios o Departamentos de Atención a la Clientela y los Defensores del Cliente en cualquier oficina abierta al público de dicha entidad. El escrito debe ir dirigido al Departamento o al Servicio de Atención al Cliente (SAT), que dispondrá de dos meses para atender y resolver las quejas y reclamaciones.

Dichas entidades deben tener, por ley, un servicio especializado de atención al cliente. Su misión es resolver las quejas y reclamaciones que se les presenten. Aunque no es obligatorio, las entidades pueden nombra a un Defensor del Cliente, que actuará con independencia y autonomía totales.

Solamente podrán negarse a admitir a trámite una reclamación en algunos supuestos: si faltan datos esenciales, que los asuntos sean competencia de otros órganos, no se refiera a operaciones concretas, las quejas o reclamaciones ya se presentaron anteriormente por el cliente y fueron resueltas, el plazo ya haya expirado.

En el caso de que la entidad considere que la queja o reclamación presentada no es admisible a trámite se lo comunicarán al interesado. Este dispondrá de 10 días para presentar alegaciones.

Si después de la primera fase no estamos satisfechos cabe la posibilidad de recurrir ante el Banco de España. Existen dos maneras de reclamar ante esta institución. Por vía telemática, para la cual hay que disponer de un DNI electrónico u otro sistema que el Bde reconozca.

La segunda vía es por escrito, en cuyo caso hay que incluir los datos personales. No hay que olvidar presentar el justificante de haber llevado a cabo el trámite previamente ante nuestra entidad. Dicho escrito se puede presentar en el Registro General del Banco de España, en cualquiera de sus sucursales o por correo.

De igual manera, el Banco de España podrá no admitir a trámite una reclamación en los mismos supuestos que en la primera fase añadiéndose los dos siguientes: que haya transcurrido el plazo de extinción de acciones o derechos y cuando no se acredita que ha transcurrido el plazo de dos meses desde que lo presentamos ante nuestra entidad.

Con todo esto podemos concluir que la posibilidad de tener un descubierto en nuestra cuenta no es tan complicada. Basta un pago que no esperábamos o un despiste para encontrarnos en una situación de números rojos. Por eso recomendamos tomar todas las medidas de precaución posibles para evitar que se pueda dar una situación así y encontrarnos con alguna “sorpresa” desagradable en el futuro.

 


SEGUROS: ¿Sabías que puedes ahorrar fácilmente hasta 500 euros?