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La caída generalizada de los tipos de interés ha provocado que las rentabilidades que actualmente otorgan los depósitos en España apenas superen el 1,5% TAE y que aquellas ofertas que superan el 2% TAE de rendimiento sean una ‘rara avis’. No obstante, eso no quiere decir que sean inexistentes y de hecho actualmente en España se comercializan productos que hasta ofrecen un interés de más del 5% si se sabe buscar. En concreto, en los bancos extranjeros que tienen abiertas sucursales y operan en el mercado español es donde a día de hoy se pueden encontrar las rentabilidades más jugosas.

 

Entre las entidades financieras extranjeras que operan en España podemos encontrar dos maltesas, una neozelandesa y una francesa entre las que ofrecen las ofertas más jugosas en depósitos. FCM Bank es una de las dos entidades maltesas mencionadas, tienen en su oferta de depósitos el depósito 5 años de FCM Bank, el cual aporta una rentabilidad de 3,3% TAE. La aportación mínima de este depósito son 2.000 euros, sus intereses se liquidan de forma anual, no tiene comisiones, y -tal y como es habitual cuando se contrata un depósito en un banco extranjero- la entidad no practica retenciones fiscales ya que es el propio cliente quien debe declarar dichos intereses en su país de origen, además no permite la cancelación anticipada. 

 

La otra entidad maltesa mencionada es NemeaBank y su depósito a 48 meses. Esta entidad venía ofreciendo una rentabilidad de hasta el 3,5% TAE aunque a principios de esta semana –tal y como previamente se anunció- recorta su rendimiento hasta el 3% TAE. Para este depósito la aportación que debe hacer el cliente para poder contratarlo ha de estar comprendida entre los 1.000 y los 2.000.000 euros. Al igual que con la oferta de FCM Bank, el pago de intereses tiene una frecuencia anual y el cliente debe declarar los intereses cobrados en el país de origen. En este depósito está menos restringida la cancelación anticipada, pero esta queda a decisión de la propia entidad, y en caso de aceptar la cancelación se puede imponer una comisión y la cancelación de la remuneración de intereses. Ambas entidades cuentan están avaladas por el Fondo de Garantía de Depósitos de Malta que garantiza el cobro integro de los depósitos hasta los 100.000 euros, en caso de quiebra de la entidad.

 

CIC-Iberbanco, la filial del gigante francés bancario Credit Mutuel es otra de las entidades a tener en cuenta en la búsqueda de depósitos con mayor rentabilidad. Si bien el producto que ofrece para nuevos clientes, Livre Bienvenue, se considera una cuenta a la vista, sus condiciones son muy semejantes a las de un depósito. Para contratarlo, la aportación a realizar esta comprendida entre los 10 y los 50.000 euros; la rentabilidad ofrecida es del 4% TAE (durante los tres primeros meses), hay una total disponibilidad del dinero metido en este producto y la gestión de su contratación ha de ser por vía telefónica o a través de Fillbanq, su banca a distancia. Esta entidad cuenta con el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos francés que asegura que el cliente recupere hasta 100.000 euros, en caso de bancarrota.

 

Por último, pero no menos importante tenemos los productos ofertados por parte de la entidad neozelandesa Viviers & Co que a principios de este mes con el fin de atraer el ahorro de los clientes españoles ha efectuado una subida generalizada de los intereses ofrecidos a unos, tres, seis y doce meses. Siendo la rentabilidad menor ofrecida en cuanto a menor plazo y menos capital invertido del 2,05% TAE (clientes que contraten el depósito a un mes y hagan una aportación entre 6.000 y 50.000 euros) y la más alta del 5,66% TAE (para quienes contraten en depósito a 12 meses y depositen una cantidad comprendida entre 100.000 y 300.000 euros). La entidad no cobra comisión alguna por estos productos y solicitar uno de estos depósitos es relativamente fácil (basta con rellenar el formulario que facilitan en su web), pero hay un factor importante que juega en su contra. Nueva Zelanda no tienen un Fondo de Garantía de Depósitos, en su lugar con el respaldo de una aseguradora para hacer frente al pago de los depositantes en caso de quiebra bancaria.