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Desde hace un año, la principal referencia hipotecaria en España -el Euribor a un año- no conoce otra cosa que no sea descender mes tras mes. Es más, ha llegado a cotas tan bajas que desde julio de 2014 encadena mínimos históricos uno tras otro, hasta diez seguidos lleva (ver gráficos). Una situación sin duda bienvenida para quienes estén pagando una hipoteca a tipo variable al notar un alivio en la cuota mensual a pagar (salvo que haya alguna clausula suelo que lo impida), pero que también entraña un riesgo nada despreciable para quienes firmen de nuevas un préstamo hipotecario con el banco en la actualidad.
 
¿El motivo? El nivel anómalamente bajo del Euribor, puede llevar a mucha gente a decidir entrar en una hipoteca ante el atractivo actual que tienen las cuotas (algunas incluso más bajas que algunos alquileres), teniendo muchas papeletas de que más adelante ese atractivo se pierda y se convierta en una trampa. Varios son los factores que pueden hacer que esto se produzca. 
 
Por un lado, no hay que olvidar que desde que el Euribor se impuso como referencia, su media histórica está en el 2,593%, y que si bien en el corto plazo no hay visos de que vuelva a sus niveles usuales nada impide que a medio y largo plazo sí que lo haga y un compromiso hipotecario dura varias décadas (según los últimos datos del INE la vida media de las hipotecas está en 21 años). Por otra parte, la mayoría de expertos coincide en señalar que el pago de la cuota mensual de la hipoteca a lo sumo no debe de suponer más del 35% de los ingresos netos mensuales, con lo que para quienes en los actuales nivele se encuentren cerca de ese umbral hay muchas papeletas de que en el futuro las cuotas suban de tal forma que sobrepasen dicha barrera y la otrora hipoteca asumible de llevar se convierta en una losa para el hipotecado. 
 
No es para menos, ya que en la actualidad el diferencial medio que se aplican en las hipotecas que no requieren una alta vinculación a la entidad es cercano al 2%, si a eso sumamos el Euribor a los niveles actuales (0,18% en abril) nos encontramos a pagar una cuota correspondiente a un interés aplicado del 2,18% (ver gráficos). Pero si en el medio plazo el Euribor despuntase hasta alcanzar sus niveles promedio (2,593%) el hipotecado verá como el tipo de interés que marca su cuota a pagar ascendería a más del doble, un 4,593%.
 
En todo caso, nadie puede predecir cuál va a ser el comportamiento futuro del Euribor y si bien la tendencia en el corto plazo es de que esta referencia se mantenga o incluso disminuya un poco más dada la proactiva política monetaria del Banco Central Europeo, en el futuro no muy lejano las probabilidades de que el Euribor suba son mucho mayores a que bajen dado el escaso margen de bajada que le queda a esta referencia. Se ve, por tanto, que la prudencia es doblemente virtud en estos casos.
 

Fuente: Banco de España y elaboración propia


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