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Si el otro día hablábamos de Uber y la lucha que han emprendido los taxistas contra esta aplicación, hoy le toca el turno a Airbnb. Se trata de una plataforma para alquilar alojamientos entre particulares. Sus responsables lo definen como un mercado comunitario de confianza, pero entre los hoteleros está levantando ampollas, principalmente por sus dudas ante el pago de impuestos y la legalidad de este tipo de transacciones.

 

Hemos querido conocer un poco más esta plataforma y ver cómo funciona, qué comisiones hay que pagar por utilizarla, qué aspectos legales hay que tener en cuenta y si realmente merece la pena alquilar el alojamiento a través de ella o incluso ofrecerlo para alquilar.

 

Qué es Airbnb: un poco de historia

 

Lo primero que llama la atención cuando entras en el portal Airbnb son las fotografías de casas singulares, cabañas de madera, castillos donde hospedarte o incluso caravanas convertidas en casas. Precisamente, este es uno de los puntos que les diferencian de los hoteles o apartamentos a los que estamos acostumbrados a ir. Pero de dónde surge esta idea y dónde está el secreto de su éxito.

Todo comienza en el verano de 2008 en San Francisco y la idea surge de algo muy sencillo, la necesidad de pagar un alquiler. Sus creadores aprovecharon la celebración de un congreso para el que ya no había alojamiento disponible en los hoteles de la zona para ofertar lo que posteriormente dio nombre al portal: “air bed & breakfast”. Así utilizaron su propia casa para alojar a los visitantes de este evento y comenzar una aventura que hoy en día ofrece alojamientos en más de 34.000 ciudades y 192 países.

 

En estos momentos tienen más de 11 millones de huéspedes y más de 600.000 anuncios en todo el mundo. En España abrieron en 2012 oficina en Barcelona y según indican desde Airbnb se han convertido en una importante fuente de ingresos para los residentes en esta ciudad que comparten su casa. De hecho, señalan que los huéspedes de Airbnb tienen una media de edad de 36 años y gastan 2,3 veces más dinero y se quedan 2,4 veces más tiempo que un visitante típico de la ciudad condal.

Además, han editado lo que denominan Guías de Vecindarios que son unas guías turísticas donde los viajeros pueden encontrar opiniones y ayuda de los barrios de las diversas ciudades, desde dónde comprar, hasta qué visitar o cuáles son las principales quejas. Actualmente tienen Guías de los barrios de ciudades como: Austin, Bangkok, Barcelona, Berlín, Boston, Buenos Aires, Lake Tahoe, Londres, Los Ángeles, Ciudad de México, Miami, Nueva York, París, Río de Janeiro, Roma, San Francisco, Sidney, Tokio, Venecia y Washington DC.

Esta comunidad incluye además una serie de Wish Lists con los principales destinos y viajes soñados por sus usuarios. Por ejemplo, hay toda una selección de casas en árboles para todos los gustos que puedes alquilar desde 30 euros la noche o incluso faros.

 

El portal cobra una comisión del 3% por cada reserva que realiza un anfitrión y los huéspedes pagan una comisión de entre un 6% y un 12% sobre el precio de la reserva 

 

Como vemos, Airbnb ofrece mucha información para el usuario y dos opciones, ser huésped o anfitrión. Lo primero es registrarte en el portal y dar tus datos para crear un perfil. La plataforma te deja conectarlo con Facebook y que integres los datos de la red social en tu perfil de Airbnb.

 

Cómo conseguir habitación en Airbnb

 

Si lo que interesa es alojarte, entonces entras en la página de búsqueda del portal - similar a otros portales de hoteles - y realizas la petición de lo que necesitas. Una vez encontrado, entonces hay que contactar con el propietario de la casa, para ello hay que utilizar el botón “Contacta conmigo” y hacer las preguntas que requieras al que será tu anfitrión. Recomiendan completar lo máximo posible el perfil para que le sea más fácil al propietario decidir si acepta hospedarte en su casa. El portal no facilita la información de contacto directa hasta después de confirmar la reserva, pero sí permiten que contactes con quien te va a ceder el alojamiento incluso por teléfono.

Un vez que hayas decidido hacer la reserva, el anfitrión tiene 24 horas para responderte y si no lo hace, la reserva caduca. Si la acepta entonces se cobra la estancia, pero Airbnb retiene el pago al propietario hasta 24 horas después de la llegada del huésped para confirmar que lo que se ha ofrecido es lo que se ha reservado.

 

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También te pueden solicitar un depósito de seguridad para cubrir desperfectos que se devolverá una vez hayan pasado 48 horas de tu salida y el anfitrión no haya notificado ningún incidente. Una vez confirmada la reserva, tienes que quedar con el anfitrión para la entrega de llaves. Puesto en contacto con el propietario se puede ampliar la estancia o modificar el número de huéspedes siempre que ambas partes estén de acuerdo. El portal permite cancelar la reserva en cualquier momento pero siempre dentro de la política de cancelación establecida.

Y una vez finalizada la estancia, uno de los puntos importantes para la plataforma es la opinión de los usuarios, por lo que se pedirá una valoración del sitio.

 

Cómo alquilar tu habitaciones en Airbnb y conseguir ingresos extra

 

En el caso de que lo que interese sea alquilar y conseguir unos ingresos extra, el proceso pasa en primer lugar por publicar un anuncio donde hay que explicar qué se ofrece y a qué precio. Quedan fuera todos aquellos espacios que no estén en un sitio fijo, es decir, si se ofrece un barco, debe informarse de la localización exacta y debe estar anclado. Y otra cosa, dejan muy claro que el propietario es el último responsable en materia impositiva y que debe guiarse por las normas de su gobierno. 

El anuncio es totalmente gratuito y el precio se puede establecer por noche, semana y mes e incluso por temporadas. Puedes añadir normas de entrada y salida, si pueden o no alojarse niños o bebés, fotos y es recomendable que el perfil esté completo para dar seguridad a los huéspedes. Además, puedes filtrar a los futuros huéspedes y siempre realizar preguntas para asegurarte de a quien vas a dejar tu casa. También puedes añadir la política de cancelación que más te interese, desde Flexible hasta Superestricta.

 

La Garantía al anfitrión cubre la propiedad por una cantidad de hasta 35.000 euros en caso de robos, vandalismo o negligencia grave del huésped

 

El portal cobra una comisión del 3% por cada reserva que realiza un anfitrión y los huéspedes pagan una comisión de entre un 6% y un 12% sobre el precio de la reserva. El pago se realiza a través de Paypal, transferencia bancaria o cheque, entre otros, y el tiempo de cobro dependerá del método escogido. Si hay que hacer algún tipo de reembolso, esté se hará por el importe de la estancia, pero no se reembolsará la comisión de Airbnb. Las comisiones se restan del pago que se envía al anfitrión.

Es muy importante que se sepa la hora de llegada prevista y recibirles para mostrarles el alojamiento y sus particularidades. Al igual que en el caso de los huéspedes, también se pide al propietario una reseña y una valoración de las personas que se quedarán en tu espacio. 

Llegados a este punto, una de las principales preguntas es cómo se puede confiar en que todo saldrá bien y no habrá problemas de seguridad ni para el huésped, ni para el anfitrión.

 

La confianza y seguridad son claves

 

Según Airbnb, uno de los pilares de su plataforma es la confianza y la tranquilidad para poder alojarse en este tipo de espacios puestos a disposición de otros particulares. Para ello, han establecido varias garantías. Por un lado, el depósito de seguridad que hemos mencionado antes para sufragar los gastos derivados de pequeños daños o incidentes, pero también tiene una Garantía al anfitrión para casos más graves.

Esta garantía cubre la propiedad por una cantidad de hasta 35.000 euros en caso de robos, vandalismo o negligencia grave del huésped. Esta cláusula no es un seguro y no sustituye a las pólizas que ya tengan los dueños de las viviendas, así que no cubre ni dinero en efectivo, ni joyas ni obras de artes, objetos de colección o garantías personales. Tampoco los daños derivados de desgaste por uso habitual. Esta garantía cubre la propiedad en todas y cada una de las reservas.

Además, dentro de su política de confianza han establecido otras medidas como la identificación verificada tanto de huésped como de anfitrión para asegurarse de que se es quien se dice ser, por ejemplo mediante el escaneo de un documento oficial de identificación, las evaluaciones o las referencias.

Otro aspecto importante es que todos los pagos se realizan a través de la plataforma. De hecho, no permite los pagos en efectivo. ¿Serán suficientes? Por ahora parece que sí teniendo en cuenta el éxito que están teniendo.

 

Condiciones legales e impuestos de Airbnb

 

Uno de los aspectos que más antipatías está suscitando es el aspecto impositivo. Por ejemplo, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) considera que medio millón de las viviendas que se ofrecen a través de Airbnb son alojamientos turísticos ilegales. En España el pasado año el gobierno a través del Ministerio de Fomento aprobó el proyecto de ley de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas y cedió a las comunidades autónomas la regulación de las viviendas para uso turístico a los particulares.

Estos alquileres dependían de la Ley de Arrendamientos Urbanos y la única obligación del propietario era incluir en la declaración del IRPF esos ingresos extra. Ahora, la cosa cambia dependiendo de cada comunidad. Por ejemplo, en Cataluña, Canarias o Aragón hay que inscribir el inmueble en un registro y hay otras en las que está prohibido el uso de los apartamentos para esta actividad como en Baleares o con restricciones como en Andalucía.

 

La Ley de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas y cedió a las comunidades autónomas la regulación de las viviendas para uso turístico a los particulares

 
 

Desde Airbnb, en todo momento aclaran que será el arrendatario el responsable de seguir la normativa vigente en su país y en su zona, así como en pagar los impuestos que sean necesarios o grabar el precio de su apartamento con el IVA correspondiente (en el caso de Europa).

 

Ayuda en caso de catástrofes

 

Pero esta plataforma, no sólo sirve para hacer negocio, sino que uno de sus servicios es facilitar alojamiento en momentos de catástrofes. Para ello, median con los propietarios de las casas para que esos ofrezcan sus espacios de forma gratuita en el caso de que haya otras personas que hayan sufrido algún tipo de percance y que no tengan dónde alojarse.

En este caso, también cuentan con las mismas opciones de seguridad que en una reserva normal y la propiedad estará cubierta por la Garantía del anfitrión. Un punto a su favor es que en el caso de catástrofe, Airbnb renuncia a la totalidad de las comisiones del servicio.

 

Una forma diferente de viajar

 

Como vemos, este tipo de negocio está teniendo bastante éxito en estos momentos en que el ahorro está siendo el pilar para muchas familias. Y en el que todo lo social y colaborativo gracias a Internet está a la orden del día. En el caso de esta plataforma también ofrece una vía de ingresos extra.

La flexibilidad que ofrece este servicio y la cantidad de sitios singulares que puedes conocer hace que se conviertan en otra forma diferente de viajar. Eso sí, la confianza que debes depositar en tu anfitrión o en tu huésped es clave.

Sobre la regulación del sector, todo habrá que verlo. Según los responsables del portal ellos acatarán la normativa vigente en cada país y están dispuestos a modificar sus condiciones o sus procesos si es necesario. Por ahora, en nuestro país aquellos que quieran alquilar sus casas o apartamentos para uso turístico tendrán que conocer todo sobre impuestos y sobre la reglamentación vigente en su comunidad autónoma.

 


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