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Radar situado tras un luminoso de carretera

Antes de nada, desde acierto.com queremos concienciar de que en la carretera hay que respetar los límites de velocidad y circular según la normativa vigente. Aunque también reconocemos que la excelente comodidad e insonorización de los vehículos hoy día comercializados así como la potencia que estos tienen, y los límites de velocidad cambiantes en el mismo tramo de la carretera, provoca en muchas ocasiones que excedamos los límites de velocidad de forma involuntaria. Para evitar ser cazados, existen diversas aplicaciones de móviles así como pequeños trucos, todo completamente legal y que puede ahorrarnos varios centenares de euros.

 

Antes de especificar los sistemas que hay en el mercado hay que aclarar la diferencia entre detector e inhibidor de radar. El primero señala la posición de un control de velocidad que está de forma fija y que ha sido publicado por la autoridad competente para su instalación, el segundo cuenta con un sistema de funcionamiento más complicado por el que mediante unas hondas impide que el radar mida la velocidad del vehículo lo que le supondrá no ser controlarlo y por lo tanto no será objeto de una multa aunque se supere ampliamente la velocidad máxima permitida.

 

Hay que tener en cuenta que trucos, aunque se podrían denominar leyendas urbanas, tales como situar espejos en la parte posterior del vehículo o poner un cristal en el mismo lugar no funcionan, del mismo modo que tapar la matrícula está prohibido.

 

En cuanto a la situación de los radares móviles, hay que tener en cuenta que suelen estar incorporados en vehículos que lo llevan en su frontal y que pretenden pasar desapercibidos entre la circulación, aunque los delatan el importante número de antenas que tienen en la parte posterior. Al adelantarlos hay que tener en cuenta que suele haber un mínimo de dos personas en su interior, y el copiloto maneja un dispositivo con una importante pantalla, similar a la de un ordenador portátil, desde donde controla el propio radar, transmite las multas, e indica a otras patrullas que estén más adelante los vehículos que han sido detectados cometiendo una infracción para que el conductor se identifique, requisito indispensable para la tramitación de la multa.

 

Sin embargo, en otras ocasiones estos radares móviles están detenidos y escondidos. Aquí se produce una incorrección de la norma puesto que estos vehículos dejan de ser radares móviles para ser fijos, aunque solo sea por un tiempo concreto. Es decir dejan de estar en movimiento por lo que debería señalarse su presencia, aunque no vamos a entrar ahora en un debate sobre el modelo con el que la DGT controla la velocidad de los usuarios en este país, ni sus incorrecciones, ni los motivos que les llevan a efectuarlos. El caso es que estos vehículos se suelen situar detrás de pilares de hormigón de puentes, cuando no directamente sobre ellos, detrás de árboles, y últimamente en carreteras adyacentes a la propia vía que controlan, para lo que despliegan el radar con un trípode y lo ‘esconden’ entre los barrotes que conforman las vallas quitamiedos. Suelen estar en las vías principales, por aquello de que son las que más afluencia tienen y las que más detecciones pueden encontrar, aunque en los últimos meses se están realizando campañas especiales en vías secundarias.

 

Otras veces sin embargo su presencia destaca en la propia carretera puesto que se sitúan en un lateral de esta, sin los triángulos de seguridad, o entre los bolardos de entrada y salida de una carretera principal. Otro dato que hay que tener en cuenta aquí es que avisar con las luces a los vehículos que circulan en nuestra contra de la presencia de un radar móvil en su sentido de circulación está prohibido, y por tanto podríamos ser objeto de una multa.

 

Más allá de lo vigilantes que estemos al volante, existen ayudas para evitar ser cazados en esos momentos de relajación con el pedal del acelerador. Si contamos con un navegador GPS, en éste se pueden instalar los radares fijos que están presentes en nuestras carreteras. Estos son públicos puesto que son dados a conocer por parte de la Dirección General de Tráfico. Este directorio, una vez instalado, avisa al conductor de la presencia de un radar cuando se va a pasar junto a él.

 

Existen además, navegadores que están conectados con centros de control propios de la marca del navegador o del proveedor de la cartografía que avisa de incidencias del tráfico tales como atascos o accidentes, los cuales son muy útiles en el momento de calcular la ruta a seguir y para acortar el tiempo de viaje. Estos, además, tienen la opción de informar acerca de la presencia de nuevos radares, tanto los fijos como móviles, de manera que un conductor al pasar por uno que no esté marcado lo introduce en su dispositivo electrónico, este avisa a la central, y desde la central se informa de su presencia a los demás conductores que vayan a transitar por esa vía. Esta aplicación del navegador suele ir unida a costes de servicio adicionales al de la compra del propio navegador y su uso no es legal en todos los países.

 

Otra de las opciones disponibles en el mercado es Coyote, disponible como dispositivo independiente para colocar en algún lugar del habitáculo, o como aplicación para el teléfono móvil. Presente en el mercado español desde hace unos años cuenta con una importante trayectoria en otros países de nuestro entorno. Permite la detección de radares fijos, semáforos y radares móviles, pero también de las zonas de riesgo tales como accidentes o atascos de los que hayan informado otros conductores.

 

El Real Automóvil Club de Cataluña ha puesto en marcha su aplicación RACC Radar, que alerta mediante sonido e imágenes de la presencia de radares, tanto fijos como móviles, así como la presencia de cámara de vigilancia de semáforos en rojo. Tiene un coste de 1,79 euros al mes, y está disponible para iOS y Android.

 

Por su parte, el Real Automóvil Club de España, el RACE, también cuenta con una aplicación detección de radares muy completa puesto que no solo permite consultar la ubicación de los radares sino también información útil para los conductores tales como el estado del tráfico, de la vía o el tiempo. Además, también avisa del tiempo que resta del tiquet del aparcamiento y cuenta con tutoriales para diversas acciones que habría que saber realizar sobre el vehículo tales como colocar unas cadenas o cambiar una rueda. Ésta, a diferencia de la aplicación del club catalán, es gratuita y está disponible para sistemas operativos de Android y iPhone.

 

CamSam es una aplicación hecha por los usuarios y actualizada por los propios usuarios puesto que son estos los que indican de la presencia de un radar para que el resto de conductores que la tienen conectada reciban el aviso de la presencia de un control de velocidad. Está disponible para dispositivos Android e iOS.

 

Entre la infinidad de aplicaciones dispuestas para móviles también podemos encontrar Radar Zapper, que funciona incluso con la pantalla bloqueada. Se actualiza cada semana, tiene un coste de 1,79 euros y está disponible para dispositivos con sistema operativo Android y Apple. Cuenta con un total de 400.000 indicaciones sobre las vías europeas, entre las que se incluyen radares fijos, móviles, de tramo, de túnel y curvas peligrosas.

 

Los sistemas Android cuentan con Radardroid Lite, una aplicación gratuita con una versión de pago más completa y similar a la ya ofrecida por RACC Radar, pero que además cuenta con avisos de vibración, algo que ha sido pensado para los motoristas. 

 


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