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¿Eres de los afortunados que has conseguido una hipoteca y vas a estrenar casa propia? (Bueno, en realidad pertenece al banco hasta que devuelvas todo el crédito). ¿O has conseguido independizarte? El caso es que tienes que hacer una mudanza para llevar tus enseres a tu nuevo hogar y probablemente te planteas si necesitas un seguro que te cubra de los riesgos de perder bienes en ella. Te lo explicamos...

 

Primero elige bien quién la va a hacer

 

Antes de tomar una decisión sobre el seguro, es muy importante que aciertes con la empresa de mudanzas. En muchas ocasiones, lo barato termina saliendo muy caro. Y esto suele suceder cuando se contrata una mudanza con alguien de la economía sumergida, o con un particular que en sus ratos libres utiliza la furgoneta para hacer portes.

Saldrá más caro, pero es mejor que contrates a una empresa seria, profesional, con trayectoria en el sector de las mudanzas. Pagarás más, pero recibirás un servicio de calidad y tendrás una seguridad en el transporte de tus bienes. La tranquilidad de un buen servicio de mudanza compensa pagar un poco más.

 

Merece la pena pagar un poco más y disfrutar de un servicio profesional que nos aporte tranquilidad

 

El primer paso que garantiza una buena mudanza es una buena elección de la empresa que la va a realizar. Como criterios para seleccionarla, mira que sea una empresa legalmente reconocida, que tenga experiencia en la zona donde vives, que cuente con referencias positivas de clientes y, sobre todo, que garantice que es capaz de hacer frente a los problemas que puedan surgir con los objetos en el traslado.

Una precaución básica es la solicitud de presupuestos por escrito. Luego, la firma de un contrato de servicio, donde se reflejan todas y cada una de las condiciones pactadas. Ese contrato es fundamental para resolver discusiones ante los problemas que surgen en una mudanza, y nos permite recurrir a la justicia en caso de incumplimiento de los servicios pactados.

 

 

Es importante hace una lista de todas las pertenencias que van a ser transportadas y su estado antes de comenzar la mudanza

 

Debes asumir que una mudanza es un proceso arduo. Lo primero es hacer un inventario, una relación clara de las pertenencias que van a ser transportadas. Así también tendrás controlado que todo ha llegado a su destino cuando se descargue, porque es muy fácil que se pierda o se rompa algo por el camino.No hagas la lista con prisas. Tómate el tiempo necesario para cuantificar los objetos, destaca expresamente los que más valor económico o sentimental tienen. Un consejo es que los documentos y aquellos bienes con mucho valor sentimental los traslades tú mismo a la nueva casa.

Algunos expertos en mudanzas aconsejan incluir fotografías de los bienes más valiosos, e incluso realizar una tasación, al menos de los objetos de mayor valor. Lo importante es que quede claro qué y en qué condiciones entra en el camión de la mudanza, para que podamos tener bien vigilado y controlado que cada objeto ha llegado a destino y en la misma forma en la que subió. No es la primera vez que un objeto se rompe o se pierde durante el trayecto y la empresa demudanzasintenta sustituirlo por uno parecido...

Ese inventario también te puede servir a la hora de contratar el seguro de mudanza. La lista de bienes puede darte una idea de cuánto es el valor que está en juego, para que el seguro te cubra la mayor parte posible de esa cantidad. También te permite comparar la cifra con el límite de cobertura, ya que es probable que el seguro no cubra el total del coste de todas tus pertenencias, o que exista un tope máximo por artículo individual.

 

Una opción barata: el Multirriesgo Hogar

 

Una opción es hablar con la compañía de seguros con la que has contratado el seguro Multirriesgo Hogar de tu nueva casa, o de la actual, para comprobar si éste cubre la mudanza. Tu póliza actual puede cubrir tus pertenencias en una mudanza. Algunas pólizas únicamente cubren un porcentaje de ellas, por lo que será mejor que preguntes a tu compañía de seguros. A menudo hay limitaciones en el seguro y en la responsabilidad. Averigua cuales son estos límites.

 

Consulta a tu actual aseguradora del hogar para conseguir el mejor precio en el seguro de tu mudanza

 

Si tu seguro del hogar no cubre el traslado, pregunta en tu aseguradora si puedes contratar una cobertura que cubra la mudanza. Es posible obtener un precio más asequible con tu compañía de seguros que a través de la empresa de mudanzas. En este caso, busca un seguro a todo riesgo si quieres que cualquier imprevisto esté cubierto.

 

Seguro de transporte

 

Antes de contratar el seguro de mudanza, comprueba con la empresa que va a trasladar tus bienes qué coberturas ofrece. Porque la ley obliga a las empresas de transporte a la suscripción de seguros que ofrezcan un cobertura de los daños o desperfectos que puedan ocurrir durante el trayecto de la mudanza. En muchos casos este seguro ya está incluido en el coste de la mudanza.

 

La empresa de mudanzas debe tener suscrito un seguro de Responsabilidad Civil

 

En cualquier caso, para que una mudanza se haga con todas las de la ley, la empresa que se hace cargo de este servicio debe tener suscrito un seguro de Responsabilidad Civil. Esta póliza es obligatoria, pero no para ti, sino para la empresa de la mudanza. Tú debes verificar si la compañía que se va a encargar de tu mudanza tiene contratado un seguro de Responsabilidad Civil, que es el que cubrirá los desperfectos o las pérdidas, si se producen.

Es competencia de la empresa indemnizar al cliente con 4,50 euros por kilogramo, en el caso de pérdida o deterioro, y con una cantidad que no sea superior al precio del transporte, en el caso de retraso en la entrega de la mercancía.

Para poder reclamar los daños, es importante tener en cuenta que si éstos se perciben externamente, se deben reflejar en el mismo momento en el inventario que el transportista hace firmar al cliente. Si los daños son de otro tipo y no se ven a simple vista, el consumidor tiene 24 horas para reclamar por escrito a la empresa de la mudanza.

A veces las empresas incluyen en el contrato una cláusula según la cual para poder reclamar al seguro se tiene que haber abonado la mudanza.

 

Sin seguro, no hay mudanza

 

Pero muchas de estas firmas no hacen trabajos de mudanza sin contratar antes un seguro adicional, para evitar problemas, futuros inconvenientes, y tener salvaguardados todos los enseres que forman parte del traslado. La empresa debe comunicar al cliente qué está asegurado y qué no.

Algunas incluso facilitan la póliza, que se puede adaptar a esa mudanza en concreto. Otras asesoran al cliente sobre la mejor manera de que el traslado de sus bienes esté protegido.

 

¿Te interesa de verdad un seguro de daños general?

 

Te lo imponga o no la empresa de mudanza, te interesa un seguro que cubra el traslado si realmente crees que el deterioro de los bienes puede ser importante. No olvides nunca que tus pertenencias van a viajar y, por tanto, pueden llegar a sufrir desperfectos.

Debes tener muy en cuenta que en caso de ausencia de seguro, aun reconociendo la responsabilidad de la empresa de mudanza, la indemnización sobre posibles desperfectos o incluso pérdidas, se calculará a un precio realmente bajo por kilogramo.

La suscripción de un seguro para daños en general ocurridos en la mudanza es una opción que puede mejorar la seguridad y la tranquilidad de la operación. Prácticamente todas las empresas de mudanzas ofrecen la posibilidad de la contratación de esta póliza, pero también puedes negociar que ese seguro se incluya en el presupuesto del traslado.

 

La decisión de contratar un seguro adicional se debe tomar en función del valor real de los bienes a transportar

 

Pero la decisión la debes tomar con una valoración real de los bienes que son objeto de la mudanza. Porque a ver si, comparativamente, te va a costar más la mudanza, y el seguro, que lo que estás trasladando.

 


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