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Fátima Bánez

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, han presentado a los representantes de los sindicatos CC.OO. y UGT y de las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme una propuesta que puede perfilar las pensiones del futuro de muchos españoles. La nueva propuesta garantiza la subida de las pensiones, que crecerán como mínimo un 0,25% anual asegurado y las desvincula del Indice de Precios de Consumo (IPC).

 

La ministra Báñez también ha revelado algunas fechas importantes: el nuevo índice para revalorizar las pensiones entrará en vigor en 2014, mientras que el factor de sostenibilidad comenzará a afectar a las pensiones en 2019.

Para justificar estos cambios, que harán perder poder adquisitivo a los pensionistas españoles poco a poco, el Gobierno alega que el gasto en pensiones ha crecido un 108% desde el 2000 y que el número de pensiones alcanzarán los 15 millones en 2050.

 

Conoce el factor de sostenibilidad

 

En la propuesta de la ministra Báñez se pueden encontrar gran cantidad de información sobre cómo se aplicará el factor de sostenibilidad. Este factor es importante porque los españoles cada vez viven más y, por tanto, tienen derecho a cobran pensión cada vez más tiempo. La idea es que se aplique a partir de 2019 y que las pensiones se revisen cada 5 años teniendo en cuenta este factor.

En cualquier caso el factor de sostenibilidad afectará solo a las nuevas pensiones a partir de 2019 y supone que la cuantía de la pensión debe modularse en función del tiempo en que se vaya a recibir.

 

El índice de revalorización de las pensiones

 

Por otro lado, el índice de revalorización, que se aplicará a partir de 2014, vinculará las pensiones a factores como el crecimiento de los salarios, la evolución de la economía o el comportamiento de las cotizaciones. De esta forma se podrá hacer frente a los déficits estructurales dando así garantía de continuidad al sistema.

Para que las pensiones no bajen demasiado, se establece un techo máximo del IPC más 0,25% y un suelo mínimo del 0,25%, de tal manera que las pensiones nunca se congelarán, incluso en recesión.

De esta forma se cambia el IPC con máximo indicador de las subidas de las pensiones, que pasan a a depender de otros factores tales como el número de cotizantes, ingresos y gastos, etc.

El Gobierno asegura que gracias a esta reforma, el sistema público de pensiones gana en sostenibilidad y queda resguardado de los riesgos demográficos y económicos.

Se espera que esta reforma se apruebe antes de finales de 2013. Hay que recordad que esta reforma, que mermará el poder adquisitivo de los futuros pensionistas, se une a la reforma realizada por el Gobierno socialista anterior, que elevó a 67 años la edad de jubilación.

 

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