acierto.com

Quedan menos de 24 horas para el Sorteo Extraordinario de Navidad. Una tradición que se remonta hasta 1812 y que se ha mantenido vigente desde entonces, todos los años incluso durante la Guerra Civil. Este juego de azar en 2013 asumió una nueva “tradición” que consiste en que una parte de los premios que se otorguen vayan a manos del erario público, con lo que es de utilidad conocer cómo funciona este impuesto para saber cuánto cobraremos finalmente si la suerte nos sonríe.

 

La tributación sobre los premios de Lotería consiste en un 20% sobre el importe del premio quedando exentos de dicha tributación 2.500 euros. De esta forma, si por ejemplo tuviéramos un décimo agraciado con el primer premio del Gordo de Navidad, unos 400.000 euros, sobre dicho premio 2.500 euros quedarían libres de impuestos y sobre los 397.500 restantes se les aplicaría una retención del 20%, es decir, Hacienda se quedaría con 79.500 euros de manera que a quien tenga un décimo del primer premio de los 400.000 de premio recibiría 320.500. En cambio, todos los premios cuya bonificación esté por debajo de los 2.500 euros no tienen que pagar ningún impuesto.

El sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, ha confeccionado una tabla en la que se puede observar cual es la cuantía que se concede por cada premio y la fiscalidad a la que está sometido. Gracias a esos cálculos, Gestha concluye que en caso de que se comercializase todos los números agraciados por la suerte, Loterías tendría que destinar al pago de premios un total de 2.240 millones de euros de los cuales Hacienda se quedaría con más de 188 millones (para más detalles ver tabla).

Fuente: Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)

Hay que recordar que Loterías, cuando abone los premios, habrá ya aplicado la retención de este impuesto así que los agraciados solo tendrán que tributar ante Hacienda por los rendimientos que genere ese dinero ya sea en concepto de intereses bancarios o por el Impuesto de Patrimonio. Los Técnicos de Hacienda también recuerdan que en caso de que se comparta un premio mayor de 2.500 euros cada uno de los partícipes deberá darle el 20% de su participación al fisco, ya que el impuesto se aplica directamente al premio en sí con independencia de cómo y cuánto esté participado. Finalmente si uno de los premiados decide  dar parte del dinero ganado a algún familiar o amigo el beneficiario de dicha donación deberá de tributar por el Impuesto de Sucesiones y donaciones.

El Sorteo Extraordinario de Navidad, es el más emblemático de este tipo de juegos de azar y el que más premios reparte en una jornada. Eso sí, este año la probabilidad de que toque algún premio se ha reducido ligeramente ya que tradicionalmente el número total de números era 85.000 de los cuales 13.334 eran premiados, este año el total de números es 100.000 de los cuáles, 15.304 tienen algún premio, de esta forma si antes la probabilidad de que un décimo recibiera algun premio era del 15,69% este año se queda en un 15,3%. Al margen de esto, la cuantía de los premios dista mucho de solucionar la vida para quien resulte agraciado por la fortuna. Si a ello sumamos que psicológicamente está demostrado que el dinero que se obtiene en los juegos de azar se tiende a despilfarrar más, la prudencia a la hora de gestionar el premio es muy útil para que este no se esfume.