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Coche velocidad

Una de las muchas partidas de gasto en la que la mayoría de familias pueden ahorrar mucho dinero es en el seguro de coche. En muchas ocasiones por dejadez o desinformación, no nos preocupamos lo suficiente de los seguros de nuestros vehículos y eso es un claro error para el bolsillo. Los seguros pueden ser una de las claves en la lucha contra la crisis, puesto que no es muy difícil en muchos casos recortar en la prima sin ni siquiera rebajar nuestras coberturas. En esta guía independiente te ayudamos a conseguir el mejor seguro de coche, el que más se adapte a ti, y a la vez el seguro más barato posible.

 

El mundo de los seguros es un juego de riesgos. Cuanto más riesgo estés dispuesto a asumir, menos coberturas necesitas y, por tanto, más barato te resultará el seguro. En el otro extremo, las aseguradoras calculan sus precios en función del riesgo de perder dinero que creen que pueden tener contigo. La virtud en este caso está en el punto medio. Elegir bien las coberturas que realmente necesitamos es una de las claves para ahorrar, pero no es la única.

 

Índice. Directo a lo que te interesa:

  1. ¿Qué coberturas necesito realmente?
  2. Las bonificaciones por buen conductor, vitales para ahorrar
  3. ¿Cuándo debo pasar el seguro de un Todo Riesgo a Terceros?
  4. La ayuda del comparador de seguros
  5. Aseguradoras tradicionales vs directas
  6. ¡La conducción responsable ahorra mucho dinero!
  7. Engañar al seguro para conseguirlo barato
  8. Trucos para ahorrar en el seguro del coche
  9. Ofertas y promociones
  10. Cuidado con fraccionar el pago

 

¿Qué coberturas necesito realmente?

 

Lo primero que debes tener en cuenta es que el mejor seguro no es el más barato, sino el que mejor se adapte a ti y a tus circunstancias, el que mejor cubra tus necesidades con la mejor relación calidad-precio. Lo mejor es probar el comparador de seguros de coche. Es gratuito y al final del proceso encontrarás todo tipo de seguros de coche con diferentes niveles de precio y cobertura que se adaptar perfectamente a tu perfil de conductor, vehículo y circuntancias personales. Para acertar en la elección de tu seguro, la clave es saber qué coberturas resultan realmente imprescindibles y por cuáles no estás dispuesto a pagar un precio mayor.

Para ayudarte, hemos realizado un análisis de cada una de las coberturas más comunes de los seguros de coche. El código de colores te indicará qué coberturas son obligatorias o muy recomendables para casi todos los casos (en verde), cuáles pueden ser aconsejables para la mayoría de los usuarios (marcadas en naranja) y finalmente qué coberturas, si bien importantes, no resultan necesarias en muchos casos (en rojo):

 

Responsabilidad Civil Obligatoria (RCO):  Gracias a esta cobertura obligatoria, que va incluida “de serie” en todos los seguros, la aseguradora se hace cargo de daños a terceros, tanto materiales, como daños a animales o personas, pero dentro de unos límites: por cada accidente este seguro nos cubre por daños corporales hasta 70 millones de euros y por daños a los bienes, hasta 15 millones de euros. No cubre obviamente los daños propios ni tampoco los daños a bienes del propietario, tomador o conductor del seguro ni de sus familiares de hasta tercer grado de consanguinidad.

Este cobertura es la que nos permite circular sin miedo a enfrentarnos a graves problemas económicos si tenemos un accidente con un vehículo de gran coste. Eso sí, cuando circules en caravana junto a familiares, asegúrate de alejarte un poco porque la RCO cubriría los daños personales, pero en caso de colisión no cubriría los daños a sus bienes, al tratarse de familiares directos.

La mayoría de los seguros de coche incluyen también una cobertura voluntaria adicional incluida que suele ser de 50 millones de euros.

Esta cobertura es obligatoria y por lo tanto no ofrece muchas posibilidades de ahorro, más allá de las diferencias de precio existentes entre las compañías de seguros, a pesar de ofrecer exactamente el mismo nivel de cobertura.

Seguro del conductor: Esta cobertura tiene por objeto proteger única y exclusivamente al conductor culpable del siniestro, que por cualquier motivo ha sido el causante del siniestro y necesita de esta asistencia puesto que la RCO no le cubre (aunque sí cubriría al resto de implicados en el accidente).

El factor principal para valorar un seguro de conductor es conocer la cuantía de la indemnización. Esta depende del seguro contratado y por lo general oscila entre los 3.000 y los 30.000 euros, aunque en algunas pólizas puede llegar a los 100.000 euros. El usuario puede elevar la indemnización de esta cobertura, pero tendrá que pagar una cantidad extra por ello. El máximo de indemnización lo suele marcar lo estipulado en caso de fallecimiento y a partir de esa cifra, la cobertura disminuye en función de la gravedad de las lesiones del conductor. Cada aseguradora y cada seguro estipula sus propias condiciones, no existe un seguro del conductor estándar, así que es imprescindible revisar las cláusulas del contrato del seguro para determinar con toda exactitud hasta dónde estamos cubiertos en caso de muerte, lesiones físicas concretas o asistencia sanitaria.

Esta cobertura es similar a la de un seguro de vida combinado con un seguro médico, pero sólo para el caso de accidente. Lo habitual es que venga ya incluida en el seguro del coche. No es algo en lo que resulte aconsejable ahorrar (en la mayoría de compañías, se trata de una cobertura obligatoria), salvo que ya tengamos un seguro de accidentes contratado previamente. En cualquier momento un simple descuido puede acabar provocando un accidente y en ese caso es importante estar bien cubierto.

Defensa jurídica: En los accidentes a veces no está muy claro quién tiene la culpa, o simplemente el culpable no quiere admitir su culpa y para reclamar las indemnizaciones y beneficios a los que se puede tener derecho no queda otra opción que acudir a un juzgado. Acudir a la justicia, ya sea para reclamar o defenderse, supone tiempo, dinero y unos conocimientos específicos que la mayoría de conductores no tienen. La cobertura de defensa jurídica nos facilita la vida en este sentido y nos blinda ante los gastos relacionados con un juicio que se hayan producido como consecuencia de un accidente de circulación, que pueden ser muchos: costas, procurador, abogado...

En la práctica, muchas aseguradoras cuentan con convenios entre sí por los que se suelen hacer cargo de los daños de sus asegurados en vez de enfrentarse y acudir a costosos juicios. Por eso, la cobertura de defensa jurídica es especialmente importante cuando no existe convenio entre las aseguradoras implicadas. Sirve para presionar al contrario para que haga frente a sus responsabilidades. Tener un buen servicio jurídico que respalde suele actuar como elemento disuasorio frente a la otra parte.

Esta cobertura nos parece imprescindible. Así lo consideran también la mayoría de las aseguradoras, que incluyen la defensa jurídica “de serie” en la mayoría de los seguros de coche. Esta cobertura suele tener un tope que varía en cada caso. Hay que revisar las cláusulas del contrato para saber hasta dónde nos cubre, pero suele oscilar entre los 1.500 y 3.000 euros.

Lunas: El seguro de lunas tiene el objetivo de cubrir la rotura de las lunetas delantera, trasera y laterales del vehículo así como la mano de obra necesaria para retirar la luna rota y sustituirla por una nueva. Este seguro no incluye materiales plásticos, retrovisores, las gomas de las ventanillas, ni el desgaste propio del paso del tiempo en los cristales. Muchas pólizas incluyen asimismo el techo solar en esta cobertura, por lo que si este punto te resulta relevante es importante que te cerciores de que la póliza que vas a contratar lo incluya.

Esta cobertura tiene la gran ventaja de que al contratarla nuestra póliza entra automáticamente en el Consorcio de Compensación de Seguros, que nos cubriría contra un gran número de fuerzas de la naturaleza, como inundaciones, así como hechos ocasionados violentamente, como terrorismo o tumulto popular, entre otros. Las coberturas de incendio y robo también hacen nuestra póliza “consorciable”, pero la de lunas es la forma más barata de hacerlo.

Asistencia en viaje: Esta cobertura especial intenta cubrir cualquier problema que deje inmovilizado el vehículo en carretera, ya sea por avería o accidente, e independientemente de quién sea el culpable del suceso y actúa cuando el vehículo se encuentre inmovilizado.

A partir de aquí no existe un seguro de asistencia en carretera estándar y hay que mirar bien lo que se está contratando, puesto que existen pólizas que cubren solo desde un determinado número de kilómetros desde nuestro domicilio, solo en carreteras asfaltadas o solo a coches de determinada antigüedad, por ejemplo.

Es muy importante también cercionarse de que la asistencia en carretera nos cubra las pequeñas reparaciones y necesidades más frecuentes en el punto donde se encuentre el coche y sin necesidad de trasladarlo al taller.

Lo mismo ocurre en la asistencia a las personas. Las condiciones pueden variar mucho de un seguro a otro. Hay que estar muy atento a lo que se contrata...

Cada uno debe valorar el tipo de asistencia que necesita en función de la antigüedad del coche, lo ducho que sea en las pequeñas reparaciones como cambios de ruedas o de batería, la cantidad de viajes largos que haga, etc. Aunque no es una cobertura imprescindible, sí es muy recomendable puesto que nos puede sacar de grandes apuros en situaciones muy delicadas. Muchos conductores ya tienen contratada la asistencia en carretera con entidades como el RACE o similares y no es necesario contratarla nuevamente en el seguro del coche. En cualquier caso hay que saber muy bien lo que se ha contratado, para evitar problemas en caso de precisar la asistencia

Robo: Esta cobertura nos indemnizará si nuestro vehículo resulta robado en su totalidad o en parte y dependiendo de la póliza responderá también ante los desperfectos que el ladrón pueda causar en el vehículo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que muchos seguros solo cubren robo, es decir, cuando se emplea la fuerza para sustraer algo, pero no hurto, que es cuando por ejemplo nos roban el coche aprovechando una ventanilla bajada o la puerta dejada abierta por descuido.

Otra variable a tener en cuenta es si el seguro nos cubre el valor de nuevo de lo robado (valor de lo que cuesta nuevo con impuestos incluidos) o el valor venal (valor del coche en caso de venderlo en ese momento a precio de mercado) y por cuánto tiempo. Normalmente muchos seguros al principio cubren por valor de nuevo, pero pasado poco tiempo comienzan a cubrir valor venal y puede que deje de merecer la pena seguir asegurado con el paso del tiempo.

Normalmente los seguros cubren las piezas y accesorios que vienen de serie, por lo que el "tuning" normalmente se cubre pagando un extra en el seguro del coche. Tampoco se suelen cubrir los accesorios no declarados.

El seguro del coche contra robo es una de las coberturas en las que podemos empezar a ahorrar siempre que nuestro coche no sea muy atractivo para los cacos o duerma en un lugar inseguro. Si el vehículo se aparca en garaje o tiene ya una cierta antigüedad, nos podemos plantear el ahorro de esta cobertura.

Incendio: Esta cobertura nos asegura contra daños producidos por un incendio siempre que no se conozca el culpable del mismo. En líneas generales este seguro sigue los mismos parámetros que el seguro de robo. Entre otras similitudes, al igual que éste, suele cubrir sólo lo que venga de serie en el coche, el resto de elementos hay que asegurarlos a parte.

El riesgo de que el vehículo acabe ardiendo es relativamente bajo, así que aunque asegurarlo no sea especialmente caro, a menos que se viva en una zona insegura o de alto riesgo meteorológico, no es necesario contratar esta cobertura.

Retirada del permiso de conducir: Si por alguna razón le es retirado el carnet de conducir al asegurado, esta cobertura se encarga de indemnizarle para que pueda disponer de transportes alternativos para atender sus quehaceres diarios. Al contratar esta cobertura nos aseguramos que de recibiremos un dinero para desplazarnos, pero la cuantía y duración de esa indemnización varía de seguro a seguro. El problema de esta cobertura es que muchos seguros excluyen específicamente los casos más habituales de retirada del carnet en las condiciones particulares y esto afecta decisivamente al atractivo de esta cobertura.

En general el seguro contra la retirada del carnet es aconsejable para profesionales de la carretera y siempre y cuando la indemnización sea lo suficientemente generosa. La mayoría de conductores no van a pasar por el trago de tener que entregar su carnet de conducir, así que es una cobertura de la que se puede prescindir en la mayoría de los casos.

Vehículo de sustitución: Esta cobertura tiene como objeto proveer de un vehículo para que el asegurado pueda moverse mientras el suyo está en el taller debido a un accidente. El atractivo de esta cobertura depende muchos factores que varían de seguro a seguro, como las situaciones concretas en las que se puede pedir el coche de sustitución. Es fundamental leer bien las cláusulas del contrato del seguro para evitar sorpresas.

Lo más normal es que esta cobertura indemnice con un coche de alquiler o una cantidad diaria durante un período determinado de tiempo. Conocer este límite temporal es clave para valorar esta cobertura, así como el momento en el que tenemos derecho a ese coche de sustitución, puesto que algunas compañías no lo proporcionan en el momento de producirse el accidente, o por ejemplo sólo lo facilitan si el coche asegurado va a estar inmovilizado en el taller durante más de X días.

Al margen de los detalles comentados, que afectan decisivamente al atractivo de esta cobertura, lo cierto es que la mayoría de gente podrá ir en transporte público o tendrá acceso al coche de un familiar o amigo en caso de tener que dejar el coche en el taller. No parece una cobertura indispensable para la mayor parte de la población.

Todo riesgo: El seguro a Todo Riesgo está destinado a indemnizar al asegurado por los daños que se sufran en el propio vehículo cuando no existe un tercero culpable. Es vital para valorar esta cobertura conocer qué pasará en caso de siniestro total. Un buen seguro suele ofrecer uno o dos años de indemnización a valor de nuevo. Lo normal es que pasado este plazo de tiempo, se indemnice a valor venal o valor venal mejorado, lo que significa que en caso de siniestro total, recibiríamos el valor del mercado del coche en ese momento o un valor ligeramente superior, pero no el valor que cuesta el coche nuevo. 

En principio todo el equipamiento que lleve el coche de serie se suelen indemnizar con valor de nuevo exceptuando los casos específicos contemplados en las condiciones particulares del seguro. En general, los seguros a todo riesgo no cubren los accesorios que no vengan de serie en el coche a menos que se hayan declarado específicamente en la póliza, en cuyo caso en ocasiones tienen un sobrecoste.

Esta cobertura es muy cara en términos generales. Es muy recomendable sobre todo para vehículos nuevos de hasta 3 años de antigüedad y para personas propensas a los accidentes o pequeños golpes de aparcamiento por ejemplo. Se trata de una buena cobertura para dormir tranquilo, pero realmente su atractivo a partir del quinto año de antigüedad del coche es discutible, ya que a estas alturas, la posible indemnización en caso de siniestro es ya bastante reducida y puede no salir a cuenta en relación al elevado coste. En cualquier caso una opción muy extendida es optar por la franquicia, muy útil para abaratar el seguro, aunque a costa de que el propio asegurado se tenga que hacer cargo de cualquier reparación cuya cuantía no supere un determinado límite y en caso de reparaciones mayores, tenga que abonar en todo caso el importe de la franquicia.

 

Recuerda: contratar más coberturas de las que realmente son necesarias eleva la prima, sale caro y puede afectar muy negativamente las finanzas personales (es caer en el sobreseguro); dejar de contratar algunas que nos convienen, puede salir muy caro pues nos deja desprotegidos ante imprevistos que pueden llegar a ser muy costosos (supone caer en el infraseguro).

 

Si exceptuamos las circunstancias especiales comentadas en cada caso, lo cierto es que en muchos casos un seguro a terceros es lo más adecuado

 

Las bonificaciones por buen conductor, vitales para ahorrar

 

Una de las formas más efectivas de ahorrar en el seguro del coche son las bonificaciones, los descuentos por baja siniestralidad que la gran mayoría de las aseguradoras ofrecen a los buenos conductores. Desgraciadamente, estos descuentos, que varían de una aseguradora a otra, no resultan todo lo transparentes que deberían. De hecho, una encuesta realizada a los usuarios de acierto.com revela que el 85,2% de sus usuarios no tienen la más mínima idea que cómo funciona el sistema de bonificaciones de su seguro de coche.

El sistema de bonificaciones y penalizaciones (bonus-malus) de la mayoría de las aseguradoras está pensado para premiar o castigar a los conductores en función de su historial de siniestros. Un buen conductor, el que no da partes al seguro, es un cliente rentable y por tanto muy interesante para la aseguradora. Para que este cliente permanezca el máximo tiempo posible en la compañía se le va recompensando con un nivel de descuento cada vez mayor en la prima de su seguro siempre siempre y cuando continúe sin generar gastos a la aseguradora. Por el contrario, con este sistema, los conductores más conflictivos son castigados y recibirán un recargo en la prima de su seguro si dan un número determinado de partes al año. En los casos más extremos, la aseguradora puede decidir no renovar el seguro o imponer al asegurado unos precios muy elevados con la intención de que el cliente en cuestión abandone la aseguradora.

 

Lo más frecuente es que el máximo de bonificación oscile entre el 50 y el 65% y se puede tardar hasta 18 años en conseguirla dependiendo de la aseguradora...

 

El sistema de bonificaciones varía de unas entidades a otras, no existe un estándar al respecto, pero lo más frecuente es que el máximo de bonificación oscile entre el 50 y el 65%. Estas bonificaciones se alcanzan al permanecer en la compañía un tiempo determinado: algunas aseguradoras solo exigen 3 años para llegar al máximo de descuento, pero lo más habitual es exigir en torno a una década de fidelidad.

 

Comparativa de sistemas de bonificación de los principales seguros de coche en España: (*)

Compañía

Bonificación máxima

Años para obtener

Mutua Madrileña

50%

3 años

Línea Directa

55%

5 años

Mapfre

60%

7 años

Génesis

65%

8 años

Pelayo

50%

9 años

Generali

60%

11 años

Plus Ultra

55%

11 años

Axa

50%

12 años

Allianz

55%

14 años

* Para clientes que empiezan desde cero. Datos para seguros a todo riesgo sin franquicia.

 

Si poco se conoce sobre las bonificaciones, puesto que solo se suele publicitar el máximo de bonificación, menos aún se suelen comunicar las penalizaciones. Cualquier buen conductor puede tener un mal día y protagonizar un incidente en carretera y podría dar al traste con años de espera para conseguir los mejores descuentos. Un buen seguro de coche debe permitir al asegurado un pequeño margen de error, no penalizar determinados daños que no son culpa del asegurado o al menos no recibir un gran recargo por dar un parte. A la hora de contratar un seguro resulta conveniente informarse sobre qué recargos puede conllevar dar un parte, qué coberturas penalizan y cuáles no, y cuántos niveles se desciende si se da un parte.

 

Puedes llevarte las bonificaciones de una compañía a otra, no temas cambiar

 

Una de las grandes ventajas de las bonificaciones es que puedes llevártelas de una compañía a otra. Existe un fichero, el Fichero Histórico del Seguro del Automóvil (SINCO), en el que las aseguradoras comparten las incidencias que han tenido sus clientes, en los que se haya producido un daño a una tercera parte. Gracias a este sistema, los usuarios se pueden cambiar de seguro y la aseguradora receptora del nuevo cliente puede acceder a su historial como asegurado, lo que le permitirá personalizar el precio de acuerdo a su perfil. Esto permite también llevarse las bonificaciones de una compañía a otra, aunque como no existe un estándar al respecto, es posible que el descuento pueda sufrir modificaciones con el cambio.

En cualquier caso, a la hora de decidir si cambiar de aseguradora, lo importante no es el descuento en si mismo, sino el precio final y el nivel de coberturas que ofrece cada compañía, ya que p.ej. un descuento de un 50% sobre una prima de 600€, evidentemente sale menos a cuenta que un descuento del 40% sobre una prima de 400€. Obviamente, los malos conductores no se podrán deshacer de su mal historial si la aseguradora de destino tiene acceso al fichero SINCO.

En el caso de la la compañía receptora del asegurador no figure en SINCO, como es el caso de Mutua Madrileña, se suele solicitar un certificado de no siniestralidad o una copia de los últimos recibos anuales, para cerciorarse de que el usuario no ha sufrido ninguna penalización por alta siniestralidad.

 

¿Cuándo debo pasar el seguro de un Todo Riesgo a Terceros?

 

Antes de rubricar cualquier póliza hay que leer bien la letra pequeña. Cada aseguradora estipula sus propias condiciones en los seguros de coche a Todo Riesgo en lo que se refiere al importe que entregará al asegurado en caso de siniestro total. Aclarado esto, en general un buen seguro durante los dos primeros años de vida del vehículo suele abonar el valor de nuevo, el tercer y el cuarto, el llamado valor venal mejorado, y de ahí en adelante, el valor venal. Expliquemos bien estos conceptos:

  • Valor de nuevo: Es lo que cuesta el mismo vehículo nuevo, incluidos los impuestos. También abonarán los accesorios siempre y cuando estén incluidos en la póliza.
  • Valor venal mejorado: éste dependerá de cada compañía. En algunas es el valor venal más un 30%. En otras más el 50% de la diferencia entre este valor y el de nuevo. El condicionado debe explicar con claridad este punto.
  • Valor venal: El valor venal es el valor del coche de mercado en el momento del siniestro.

 

Depende de la letra pequeña del seguro, pero por lo general hay que optar por un seguro a terceros entre el tercer y quinto año

 

Es recomendable cambiar a un seguro a terceros ampliado cuando la indemnización que la aseguradora ofrezca por el coche con el seguro a todo riesgo no sea lo suficientemente interesante como para seguir pagando una elevada prima. Por lo general esto suele ocurrir entre el tercer y quinto año. A partir del quinto año, el valor de mercado del coche suele ser tan bajo ya que no compensa mantener el seguro a todo riesgo salvo en contadas excepciones.

 

La ayuda del comparador de seguros

 

Los comparadores de seguros por Internet son una gran herramienta de ahorro. Son gratis y, gracias a unas sencillas preguntas, pueden calcular la cuantía del seguro más barato del coche entre multitud de aseguradoras, puesto que están conectados directamente a sus motores de cálculo de precios. Nosotros, obviamente, os recomendamos el nuestro, pero no porque sea nuestro, sino porque proporciona el precio mínimo garantizado y compara más aseguradoras que nadie.

 

Comparador de seguros

 

Nuestros estudios sostienen que a igualdad de condiciones, es decir, con un mismo vehículo, conductor y circunstancias, la cuantía de la póliza puede variar más de 500 euros para seguros a todo riesgo y 250 para seguros a terceros. Por eso es muy importante apoyarse en los comparadores de seguros. Y recuerda que no siempre lo más barato es lo más conveniente. Nuestro comparador es útil también en este sentido porque al final de la comparativa ofrece un sencillo sistema de puntuación por estrellas y, para los que quieran más datos, se puede profundizar en todos los detalles de las coberturas de cada uno de los seguros.

 

Resultados comparador seguros

 

 

Aseguradoras tradicionales vs directas

 

Las compañías de seguros tradicionales son aquellas que cuentan con una red de oficinas y agentes repartidas por toda la geografía española en la que ofrecen un trato personalizado, mientras que las directas son aquellas que han decidido prescindir de esa red y comercializar sus seguros a través de otros canales como Internet o telefónicamente.

Esta segunda opción suele ofrecer mejores precios gracias al ahorro de costes y debido a que muchas de ellas han renunciado al sistema tradicional de bonificaciones (bonus/malus) y lo han sustituido por un precio personalizado tanto a la hora de contratar como renovar el seguro que consideran óptimo para ese perfil de asegurado.

La diferencia de precio es variable en función de diversos factores, pero el ahorro puede llegar hasta el 25% de la prima, y sin tener que renunciar a calidad ni coberturas.

 

¡La conducción responsable ahorra mucho dinero!

 

Dejando al margen que una conducción segura y responsable ahorra muchos disgustos y dinero en gasolina, lo cierto es que también consigue abaratar mucho la cuota del seguro del coche. Los buenos conductores tiene premio en la prima del seguro. Comprobarlo es tan fácil como realizar un par de búsquedas en nuestro comparador de seguros. Solo hay que hacer 2 búsquedas idénticas, con exactamente los mismos datos, excepto el número de multas. En el segundo caso marcamos que el tomador del seguro ha recibido 3 o más multas en los últimos 3 años. El seguro más barato sin multas es de 360 euros y con multas, de 418 euros. ¡Y las coberturas también se ven afectadas! En función de las infracciones, tenemos más o menos puntos en nuestro carnet de conducir. A más puntos, menos debería valer el seguro y más descuentos puedes conseguir. 

 

Conducir con prudencia es muy recomendable: minimiza el riesgo de accidentes, previene daños en el vehículo y daños físicos en sus ocupantes, ahorra la cuantía de las multas y además, como hemos visto, también puede suponer un buen ahorro en el seguro del coche

 

Si no eres de los que siempre acata las normas, disfrutas de la velocidad, eres agresivo al volante y pocas veces respetas la distancia de seguridad, no te engañes a ti mismo: escoge un buen seguro que te cubra de cualquier incidencia, sobre todo si conduces un coche de mucho valor.

Si eres un buen conductor y además tienes algún colchón económico para cubrir pequeñas reparaciones, no dudes en abaratar tu seguro con una franquicia. Las franquicias, pensadas por las aseguradoras para evitar que los tomadores de seguros a todo riesgo dieran demasiados partes, supone que el conductor se hace cargo de cualquier reparación hasta una cuantía determinada. Con esta opción podemos pasar de un terceros ampliado a un seguro a todo riesgo por poco dinero y estaremos cubiertos ante grandes gastos.

 

Engañar al seguro para conseguirlo barato

 

Una de las reglas de oro a la hora de contratar un seguro es nunca engañar a la aseguradora. Puede parecer tentador en un primer momento, pero es un gran error en caso de accidente, ya que la compañía puede investigar, descubrir el fraude y negarse a responder en la cuantía inicialmente pactada en los momentos más difíciles.

 

Una de las reglas de oro a la hora de contratar un seguro es nunca engañar al seguro

 

Es bastante común intentar abaratar el seguro del coche de un conductor novel poniendo a un familiar con bonificaciones como conductor principal y al novato, como conductor esporádico. Al margen de que el conductor novel no se beneficiará así de bonificaciones, en caso de siniestro se corre el peligro de no ser cubierto adecuadamente por el seguro.

 

Trucos para ahorrar en el seguro del coche

 

Pincha en cada una de las opciones para descubrir el truco de ahorro:

 

Como bien explica uno de nuestros anuncios, no es aconsejable dejar que tu seguro se renueve automáticamente. El mercado de los seguros es muy competitivo y es posible que en un año los precios hayan bajado o bien que algunos seguros ofrezcan mejores condiciones a igualdad de precio. Una vez más, nuestro comparador de seguros de coche gratuito puede ser la clave del ahorro. Para no olvidar cuándo vence el seguro de tu coche, puedes utilizar nuestro sistema de alertas.

Otra forma de ahorrar puede ser unificar seguros. Prácticamente el 100% de las aseguradoras premian a los clientes que tienen más de una póliza con una sola compañía, ya sea de autos, hogar, vida y salud. Pero estos descuentos no son claros y transparentes, en la mayoría de los casos depende de lo hábiles que seamos en la negociación. Y el resultado final puede ser más barato en esa compañía, pero no lo más barato del mercado. Antes de tomar una decisión lo mejor es acudir al comparador, que permite a cualquiera obtener las mejores relaciones calidad-precio para el perfil exacto de cada uno. Así además te beneficias de las últimas bajadas de precios del sector.

Conoce bien tus coberturas, infórmate bien. No usarlas cuando las necesitas es despilfarrar. Intentar usar una y descubrir que no tienes derecho en determinadas circunstancias es muy frustrante. ¡Leer la letra pequeña ahorra dinero y disgustos! Por ejemplo, en el caso de asistencia en carretera, asegúrate de que no haya límites tras los cuales no tienes derecho a ser asistido.

Averigua el número de partes que tu compañía te permite dar al año sin que afecte a tus bonificaciones. En unos minutos con una simple llamada puede ser muy rentable, sobre todo en seguros a todo riesgo.

Habla con tu seguro de vez en cuando. Pregunta sobre novedades, bonificaciones...

Si tu coche tiene más de 5 años, los expertos aseguran que tenerlo a todo riesgo no suele ser rentable, puesto que el valor del coche es ya tan bajo que generalmente no compensa.

Cuantos menos kilómetros hagas al año, más barato debería ser el seguro de tu coche, puesto que el riesgo disminuye.

Estar casado y tener hijos también influye en el precio del seguro. A mayor responsabilidad familiar, menor riesgo asumirá el conductor en la carretera.

 

Ofertas y promociones

 

Siempre hay que estar atento a ofertas, promociones, códigos de descuento, planes amigo y en general a las acciones de marketing y publicidad de las diferentes aseguradoras. Nosotros haremos ese trabajo por vosotros e iremos publicando todas puntualmente. Podéis seguir estas novedades de muchas formas: visitando directamente la página de seguros de coche regularmente, usando los RSS o siguiéndonos en Facebook o Twitter.

 

Cuidado con fraccionar el pago

 

Los contratos de seguros tienen una duración anual y lo más barato suele ser abonar la prima anualmente. Si optamos por fraccionar el pago, la aseguradora puede cargar intereses de hasta el 30%. Dependiendo de la aseguradora, es posible incluso pagar mensualmente, aunque esta opción será la más cara.

Siendo esta la norma general, existen compañías que permiten aplazar el pago sin intereses, como Mutua Madrileña, que ya tiene más de 350.000 mutualista pagando la prima en tres meses sin intereses.

 


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