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Accidente de coche

El valor de un coche cae en picado al instante de salir del concesionario, en cuyo momento su precio en el mercado ya es un 17% menor según datos de la consultora independiente Audatex. Si además nuestro vehículo sufre un accidente y el coste de las reparaciones es superior al valor del coche, su precio puede bajar tanto que la aseguradora puede preferir declararlo siniestro total que arreglarlo.

 

¿Pero cuándo es declarado un coche siniestro total? Principalmente cuando éste sufre un accidente y el coste de las reparaciones es superior a su valor. Dependiendo del seguro que hayamos contratado, tendremos derecho a valor de nuevo, que es el precio del coche en el concesionario en esos momentos, o valor venal, que es el que marca el mercado en esos momentos para un coche de segunda mano con una determinada antigüedad. También se va considerar siniestro total cuando el coche haya sido robado y no aparezca o cuando aparezca, pero sus daños sean superiores a su valor, como por ejemplo si ha sido incendiado.

En este sentido hay que destacar que no todas las aseguradoras declaran el coche como "siniestro total" en las mismas situaciones. Cada una de ellas tiene sus propios baremos. Algunas de ellas lo consideran siniestro total cuando el importe de las reparaciones que necesita el vehículo supera el 75% de su valor, otras en cambio pueden establecer un 80% o incluso un 100%.

Producido el accidente, hay que ponerse en contacto con la aseguradora, que será la encargada de cuantificar el valor de nuevo o venal de tu coche, según corresponda. Tu compañía de seguros encargará a un perito la valoración de tu vehículo, que calculará el valor del mismo en función del año de matriculación, de los kilómetros recorridos y algunos otros parámetros. Y esto es así tanto si tú como conductor has sido responsable del accidente como si el culpable es un tercero, aunque en este segundo caso, la determinación del valor del vehículo y la entrega de la correspondiente indemnización pueden tardar más tiempo ya que las aseguradoras deberán acordar cuál de las dos partes ha sido culpable del accidente.

 

Si no estás conforme con la valoración hecha a tu vehículo podrás "convencer" al perito aportando por escrito las razones por las que consideras que tu vehículo vale más.

 

Puede ocurrir, de hecho es bastante habitual, que no estés conforme con la valoración que se ha hecho a tu vehículo. En este sentido puedes convencer al perito y a tu aseguradora de que tu coche vale más, pero para ello deberás ayudarte de argumentos consistentes y reales y aportar por escrito las razones por las que consideras que tu vehículo vale más.

Sin embargo, en función de la póliza de seguro que tengas contratada se te indemnizará de una forma u otra cuando el coche sea declarado siniestro total. Así se pueden dar dos situaciones diferentes: que cuando el coche quede siniestrado se te indemnice con su valor a nuevo o que se te indemnice con el valor venal del coche. Veamos en más detalle qué consiste cada una de ellas.

 

Si en nuestra póliza del seguro se indica que en caso de siniestro total la indemnización es de valor de nuevo, esto quiere decir que se indemnizará con el dinero que cuesta comprar el coche en el momento del siniestro, no lo que nos costó en su momento. Si ya no se puede comprar el mismo coche, la aseguradora nos tendrá que costear uno de similares características. En general, si el accidente ha sido tan grave que el coste de la reparación se acerca al valor de nuevo, es preferible conseguir un coche nuevo que arreglar el siniestro para asegurarse de que no nos quedamos con un coche con achaques. 

Si en la póliza del seguro se indica que en caso de siniestro total la indemnización será equivalente al valor venal del coche, esto quiere decir que se abonará una compensación que será igual al valor del coche en el mercado en el momento del accidente. Para esto se tiene en cuenta el estado del coche, su antigüedad, el kilómetraje y el precio en el mercado de vehículos similares, entre otros parámetros.

 

Finalmente la aseguradora tomará una decisión, la que más le convenga, que puede ser ofrecermos la indenmización correspondiente o arreglar el coche en un taller concertado. Al margen de reclamaciones, ante esta decisión final solo caben dos respuestas, aceptar dicho importe y dar de baja definitiva el vehículo o, bien, aceptar dicho importe y con este dinero intentar arreglar el vehículo. Y es que aceptar la indemnización del seguro no implica que se esté obligado a dar de baja el vehículo, se puede intentar repararlo, aunque probablemente las reparaciones serán mucho más costosas que la indemnización, por lo que económicamente no compensará.

 


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