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Conductora joven

Eres joven y quieres comprarte un buen coche para estrenar tu flamante carnet de conducir. No hay problemas, y menos ahora, que la venta de vehículos no anda muy boyante. El verdadero problema lo vas a tener a la hora de asegurar tu automóvil. Lo primero que debes tener muy claro es que una compañía de seguros es una empresa, no una ONG, su objetivo es ganar dinero, obtener un beneficio, y para ello tienen dos armas fundamentales: formalizar todas las pólizas que puedan y reducir la siniestralidad al máximo.

 

Las estadísticas de las aseguradoras demuestran que los conductores jóvenes y/o noveles son los que registran más siniestralidad y, por tanto, deben pagar más por los seguros para que éstos puedan ser rentables. Pero no sólo son los que más accidentes protagonizan, es que también son los que tienen accidentes más graves, los más costosos para la aseguradora.

 

Índice. Directo a lo que te interesa:

  1. Factores que determinar el precio del seguro de un conductor joven
  2. Ten en cuenta el seguro antes de comprar el coche
  3. Trucos poco recomendables: no aparecer o aparecer como conductor ocasional en el seguro
  4. La mejor opción es conducir bien y decir la verdad
  5. Pon un chivato en tu cohe con Ycar y con Pago como conduzco
  6. La ayuda de los comparadores
  7. Si no logras seguro, acude al Consorcio de Compensación de Seguros
  8. Cuidado con el tuneado: el seguro sale más caro

 

Factores que determinan el precio del seguro de un conductor joven

 

Las aseguradoras se fijan en dos datos fundamentales a la hora de fijar el precio y asegurar a sus clientes:

1) La edad del conductor

2) La antigüedad del carnet de conducir

Según sus estadísticas, los conductores menores de 25 años son de muy alto riesgo y esto encarece notablemente el seguro, e incluso en algunos casos ni siquiera le van a aceptar la solicitud de póliza. Los menores de 28 son considerados conductores de alto riesgo.

 

Si eres un conductor joven (menos de 25 años) y novel (menos de dos años con el carnet de conducir) te será muy complicado y caro que alguien te asegure

 

Los conductores con menos de dos años con carnet sufren el mismo encarecimiento de la póliza y las mismas dificultades para lograr aseguramiento. Los que tienen menos de cinco años de antigüedad pagarán más por el seguro que otros conductores más veteranos.

La conclusión es muy sencilla: si eres un conductor joven (menos de 25 años) y novel (menos de dos años con el carnet de conducir) te será muy complicado y, desde luego, notablemente caro, encontrar una compañía que te asegure el vehículo.

 

Ten en cuenta el seguro antes de comprar el coche

 

La norma regula que "todo propietario de vehículos a motor que tenga su estacionamiento habitual en España vendrá obligado a suscribir un contrato de seguro por cada vehículo de que sea titular que cubra, hasta la cuantía de los límites del aseguramiento obligatorio, la responsabilidad civil".

Por tanto, conducir sin seguro nunca puede ser una opción, porque tiene consecuencias penales en caso de accidente grave, y porque no te puedes quedar sin coberturas ante cualquier eventualidad. Así que hay que encontrar formas de conseguir el seguro para un conductor joven y novel, y de abaratar la póliza.

Una fórmula es tener en cuenta el seguro antes de comprarse el coche. No tanto por conducirlo cuanto antes, sino porque el modelo puede hacer la póliza más barata (o menos cara). Si eliges un automóvil potente, el seguro te costará más.

 

Entre dos modelos de igual motor, si uno de ellos tiene apariencia más deportiva, su seguro puede ser hasta un 25% más caro

 

Pero es que las comparaciones no sirven sólo para el seguro, también para el modelo. Cuando tengas varios coches en mente y tengas dudas para inclinarte por uno, el coste del seguro te puede ayudar. Entre dos modelos muy similares, con el mismo motor pero con una apariencia más deportiva uno y el otro con cinco puertas, la diferencia en el coste de la póliza puede ser del 25%.

 

 

Una vez decidido el coche, hay que elegir el tipo de seguro. Como va a ser caro porque eres un conductor joven y novel, hay que seleccionar bien las coberturas, elegir sólo las que vayas a necesitar, y así tratar de abaratar la póliza.

 

Y no Todo Riesgo ni a Terceros con Robo e Incendios, por ejemplo. ¿Por qué? Porque el valor del vehículo se ha reducido mucho, y no compensan esas coberturas. En cambio, interesa un seguro con una muy buena cobertura de asistencia en carretera, porque al ser viejo tiene más posibilidades de sufrir más averías.

Puede servir, si no es muy caro, un seguro a Terceros con Robo, Incendio y Lunas. Pero al no ser un vehículo nuevo, las posibilidades de sufrir un robo (y el posterior incendio para eliminar las huellas) son muy reducidas.

También una de las más caras. ¿Cómo bajar la factura? De dos formas:

  • Todo Riesgo con franquicia: el coste del seguro baja notablemente, en función de la cantidad de dinero que tiene que salir de su bolsillo (y no del de la aseguradora). Es la mejor opción si uno de verdad es un buen conductor, con pocos siniestros y partes.
  • Terceros con Robo, Incendio y Lunas.

 

Un ejemplo: Para un seguro a Terceros con las mismas coberturas, las diferencias de precio para un conductor menor de 25 años respecto a otro que no llega a los 30 años llegan al 20%. Si es Todo Riesgo con franquicia, es del 40%.

 

Trucos poco recomendables: No aparecer o aparecer como conductor ocasional en el seguro

 

Hay otras formas de abaratar el seguro del coche para un conductor joven y novel, pero no son recomendables. Una de ellas es que el conductor joven y novel no aparezca por ninguna parte en la póliza y sin embargo conduce el vehículo asegurado por ésta. ¿Cómo? Colocando al padre, a la madre o al hermano mayor como titular del seguro y conductor del coche, aunque no lo sean.

El seguro será más barato, ya que el titular es un conductor veterano, pero el truco tiene sus contrapartidas: al no aparecer como conductor no disfrutará de las bonificaciones por buena conducción, con lo que el seguro terminará saliendo más caro. Además, si sufres un accidente, en realidad se lo estás endosando a tu padre, madre o hermano, perjudicando su historial de siniestralidad. Tú te beneficias, pero a ellos los perjudicas.

 

No declarar al conductor joven o ponerlo como conductor ocasional no es nada recomendable por muchas razones

 

Sobre todo, hay que tener en cuenta que los contratos de seguros dejan meridianamente claro que se debe declarar el conductor real del vehículo. La aseguradora puede interpretar esa ocultación como mala fe, dejando sin efecto la póliza, por lo que la factura del accidente correrá totalmente a tu cargo.

Otro truco es que el joven y novel aparezca como conductor ocasional en la póliza, y sin embargo conduce el vehículo con asiduidad. Muchas compañías aplican ya de entrada un sobreprecio a estas situaciones, como forma de penalizarlas. El seguro saldrá más barato que si apareces como conductor titular, pero son los mismos inconvenientes que en la treta anterior.

 

La mejor opción es conducir bien y decir la verdad

 

La mejor solución es decir la verdad. Aparecer como conductor habitual si lo eres, aunque seas joven y novel. Así eludes situaciones muy complicadas, como quedarte sin seguro porque la compañía determine que has actuado con mala fe, y hacerte cargo de las consecuencias de un accidente en el que eres culpable sin la cobertura de Responsabilidad Civil.

Además, si eres buen conductor, acumularás bonificaciones por buena siniestralidad, con lo que el coste del seguro se irá reduciendo. El paso del tiempo hará que dejes de ser un conductor joven y novel.

Conducir bien no solo abaratará el seguro, también limitará los daños que puedes hacerte tú mismo y a tu familia y amigos, te ahorrará mucho dinero en multas, en arreglos del coche, ahorra gran cantidad de gasolina... ¡Todo son ventajas!

 

Pon un chivato en tu coche con Ycar y Pago como conduzco

 

En el año 2009, Mapfre introdujo en España el seguro con pago por uso, con la denominación Ycar para conductores menores de 30 años. La idea era sencilla: la prima del seguro queda fijada por el uso que se hace del automóvil y éste se mide con un dispositivo instalado en el coche y cuyo coste corre a cargo de la aseguradora. Dos años después, Mapfre mejoró su propuesta. El descuento era de hasta el 40%, siempre que no se superaran los 6.500 kilómetros anuales, ni los 200 kilómetros de conducción por la noche, ni más del 10% en vías urbanas. El incumplimiento de estas condiciones iba reduciendo progresivamente el descuento hasta hacerlo inexistente.

El producto ha sido un éxito: más del 44,3% de los asegurados de Mapfre menores de 30 años eligen Ycar. Y demuestra que ser joven no significa ser forzosamente un mal conductor. Un informe, realizado a partir del análisis del comportamiento al volante de más de 60.000 conductores de 18 a 30 años que contrataron el seguro de pago por uso Ycar, refleja que el perfil con mayor riesgo de sufrir un accidente es el de un joven con una edad media de 22 años, unos ocho meses de carné, que realiza diariamente más de seis viajes, en los que recorre cerca de 11 kilómetros, solamente uno de cada tres desplazamientos tiene lugar por carreteras seguras (autopistas y autovías).

 

 

Hace unos meses, Generali y Telefónica se unieron para lanzar “Pago como conduzco”, un seguro de coche basado en examinar primero cómo maneja el vehículo el cliente para fijar luego el precio de la póliza. La fórmula permite descuentos de hasta un 40% al año en el seguro del automóvil. Se diferencia de la propuesta de Mapfre en que lo descuentos se aplican desde el primer recibo mensual del seguro, sin tener que esperar a la renovación anual de la póliza.

En el momento de la contratación del seguro la prima se calcula en función de los parámetros convencionales y se ajusta según las respuestas que facilita el cliente sobre sus hábitos de conducción. La prima resultante se abona mediante un primer pago del 50%. El 50% restante, en 11 mensualidades, que se fijarán en función de los hábitos reales de conducción del asegurado. El sistema está dirigido a menores de 26 años, adultos con segundos conductores jóvenes y conductores con menos de 7.000 kilómetros anuales.

Los costes son mayores que en un seguro de Autos convencional. No es competitivo para un conductor de 45 años con buen expediente de siniestralidad. Y supone una segunda oportunidad para conductores que han sufrido algún siniestro. Pero si no se es buen conductor, el seguro saldrá más caro que en una póliza tradicional, reconocen en Generali.

 

La ayuda de los comparadores

 

En cualquier caso, siempre es conveniente, en estas propuestas y en otras, comparar. Para un conductor joven y novel, la oferta de seguros no es precisamente muy amplia. Pero precisamente por eso necesita afinar en la elección de la póliza con mejor relación calidad/precio y más adecuada a sus necesidades. Hay que seleccionar a las compañías que ponen menos trabas a los menos veteranos al volante, y rechazar a las que sean muy caras o traten de imponer coberturas que no queremos.

 

 

Y en esta selección, los comparadores son muy útiles. Nunca nos cansaremos de escribir que las comparaciones nunca son odiosas. Acierto.com es un comparador de seguros reúne en un solo formulario todas las principales aseguradoras del mercado, ofreciéndote gratis y en apenas tres minutos una comparativa personalizada de precios y coberturas para que puedas tomar la mejor decisión. Es un servicio independiente, rápido, gratuito y en pocos minutos podrás disfrutar de todas las ofertas que se adecuen a tu perfil. Además de los mejores precios, el comparador de Acierto.com también ofrece información clara y concisa de cada una de las pólizas y sus coberturas para poder elegir no solo el más barato, sino el mejor seguro.

 

Si no logras seguro, acude al Consorcio de Compensación de Seguros

 

La ley me obliga a contar con un seguro para poder conducir un vehículo, pero, ¿qué pasa si ninguna compañía quiere asegurarme? Está en su derecho. Tú debes contar con un seguro, pero ella no está obligada a asegurarte. Para resolver este conflicto, está el Consorcio de Compensación de Seguros, que pertenece al Estado. Pero hay que acreditar que previamente se ha solicitado el seguro del coche de suscripción obligatoria al menos a dos entidades y que éstas lo han denegado.

 

Para poder acudir al Consorcio de Compensación de Seguros hay que acreditar que se ha solicitado el seguro en al menos dos entidades y éstas lo han denegado

 

Ahora bien, el Consorcio solamente ofrece el seguro obligatorio, incluyendo Responsabilidad Civil, que son las coberturas mínimas imprescindibles. No contempla coberturas como robo, incendio, lunas, préstamo de reparación, retirada del permiso de conducir, grandes daños, daños propios, vehículo de sustitución, asistencia en viaje, defensa Jurídica, conductor, entre otras que son habituales en un seguro de cualquier compañía.

Otra opción es contratar algunas de estas coberturas por otros medios. Por ejemplo, asistencia en viaje, defensa jurídica o reclamaciones de multas de tráfico, en pólizas especializadas. O también puedes contratar el seguro del conductor, a través de una póliza de Vida, o mediante la contratación de una de accidentes con indemnización por muerte o invalidez y con cobertura de asistencia sanitaria.

 

Cuidado con el tuneado: el seguro sale más caro

 

Es verdad que los coches tuneados o personalizados son llamativos, desde luego no pasan desapercibidos y eso tiene un inconveniente: también llaman la atención a las aseguradoras. Aunque hay productos específicos para coches tuneados, evidentemente más caros que una póliza convencional, la práctica totalidad de las aseguradoras recelan de esas personalizaciones. Sobre todo, si el tuneado ha afectado al motor, haciéndolo más potente que el vehículo de serie, y/o a la mecánica.

Te puedes encontrar con la desagradable sorpresa de que el seguro no se haga cargo de las consecuencias de un siniestro, porque considere que se le ha ocultado una transformación clave del coche cubierto por esa póliza.

 

 

Las aseguradoras piensan que los coches tuneados tienen mas riesgo de accidente y de sufrir un robo

 

Además, ese incremento de la potencia del coche, o la modificación de la aerodinámica, hacen pensar a la asegurada que se multiplica la probabilidad de sufrir un accidente.

Hay otro motivo más para el recelo de las aseguradoras: los coches tuneados tienen un valor especial, piezas añadidas, equipos de música o multimedia sofisticados y otros alicientes para que sufran más robos que un vehículo convencional.

Si quieres tunear el coche, o asegurar el vehículo ya personalizado, avisa a la aseguradora con antelación. Incluye en la póliza los accesorios, incluidas las llantas y la pintura, no sólo el equipo de audio, aunque eso encarecerá su coste. Y presta mucha atención a la cobertura de robo, especialmente si no tienes garaje. Compara ofertas, entre ellas las específicas para coches tuneados, y trata de conseguir la mejor relación calidad/precio.

 


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