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Indemnización

Una indemnización por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo ha enfrentado a la aseguradora Bansabadell Vida y a una de sus aseguradas, una mujer que reclamaba a la compañía el pago de dicha indemnización y que, lamentablemente, no ha podido cobrar en vida ya que, antes de que la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGS) declarara su derecho a cobrar la póliza, la mujer ha fallecido.

Tal y como denuncia la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (AUSBANC), la asegurada firmó con Bansabadell Vida una póliza de vida en garantía de un préstamo hipotecario y cuando ésta pidió el pago de la misma con motivo de una incapacidad permanente absoluta para todo tipo de trabajo, la entidad se lo denegó alegando que "la afectada había ocultado datos médicos en el momento de la firma de la póliza".

 

Por su parte, la DGS  alega que aun cuando la asegurada omitió datos médicos por ella conocidos (baja de más de 15 días seguidos) no existió por parte de la misma dolo o culpa grave, único supuesto en el que, de conformidad con el artículo 10 de la Ley de Contratos de Seguros, el asegurador queda liberado del pago de la prestación. Además también alega que “Hubo inexactitudes al cumplimentar el cuestionario de salud, pero que pudieron deberse a que la asegurada considerase su trastorno depresivo, no como consecuencia de una enfermedad, sino debido a sus circunstancias personales y laborales en ese momento, lo que parece excluir que la inexactitud se debiera a dolo o culpa grave de la asegurada”.

 

A pesar del fallo favorable otorgado por la DGS, la asegurada nunca llegó a recibir tal indemnización en vida, a pesar de que, tal y como ha quedado demostrado, tenía derecho al cobro de la póliza.

 

Un caso similar lo encontramos en la sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Jaén que, con motivo de un seguro de amotización de préstamo por fallecimiento, condenó a BBVA a pagar a una viuda todas las cantidades que los herederos abonaron por el préstamo concertado por el fallecido y el BBVA, desde la fecha de la defunción.

 

La vaguedad de las preguntas formuladas por la aseguradora en el momento de la firma provoca cierta inexactitud, que es aprovechada por las compañías para denegar el pago de las correspondientes pólizas. Por este motivo, desde Acierto.com recomendamos que, ante la firma de un seguro de Vida, se consignen los datos de salud y personales de la forma más exacta y fidedigna posible para, así, evitar males mayores.

 


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