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Familia

Es muy importante tener asegurada nuestra salud así como inversiones tan importantes como nuestra vivienda o nuestro vehículo, pero cuando se trata de nuestra propia vida el tener un buen seguro es fundamental.

 

Un seguro de Vida va proteger a tu familia de futuros acontecimientos a corto o largo plazo cuando tú fallezcas, de tal manera que es una garantía de que a tu familia no le faltará de nada si se produce algún accidente o infortunio. En este sentido es fundamental que tengas en cuenta tus propios riesgos para contratar así el seguro de Vida que mejor te protega a tí y a tu familia.

 

Indice. Directo a lo que te interesa:

  1. Las Pólizas de Vida - Riesgo
  2. ¿Para qué quieres el seguro de Vida?
  3. ¿Qué variables influyen en el precio?
  4. ¿Cuánto dinero puede necesitar tu familia?
  5. Garantizar la seguridad de tu familia
  6. El mejor precio, en los comparadores
  7. Los seguros complementarios
  8. El Registro Público del seguro de vida

 

Las Pólizas de Vida - Riesgo

 

Hay varios tipos de seguros de Vida: aquellos que cubren el riesgo de muerte, los que garantizan el pago de los préstamos (más conocidos como pólizas de amortización) y los que se utilizan como fórmula de ahorro y de inversión. En este análisis nos vamos a dedicar exclusivamente a los primeros, también conocidos como Vida Riesgo.

Las pólizas de Vida Riesgo cubren la posibilidad de que el asegurado muera antes de terminar el contrato pactado con la aseguradora. En ese caso, los beneficiarios, que son elegidos libremente por el asegurador, cobrarán la indemnización fijada en el seguro. Si la persona aseguradora vive tras finalizar el contrato, queda cancelado éste (salvo que se renueve) y no cobrará un solo euro adicional de la aseguradora.

Estos seguros de Vida Riesgo pueden ser:

 

Generalmente su duración suele ser de un año y suelen renovarse automáticamente, pero las aseguradoras suelen poner un límite en función de la edad del cliente. Es la opción más barata, ya que la prima suele ser baja, aunque se pacten indemnizaciones altas. Normalmente, el asegurado suele contratar este seguro para proteger a su familia de las consecuencias de su fallecimiento inesperado.

Esta modalidad de seguro de Vida Riesgo se denomina así porque no tiene plazo, a diferencia del seguro temporal, que extiende su cobertura durante toda la vida del asegurado. El dinero es pagado a los beneficiarios fijados en la póliza inmediatamente después del fallecimiento del asegurado, con independencia del momento en que éste haya sucedido.

Dentro de los seguros de Vida entera hay dos modalidades:

 

Las primas se pagan durante toda la vida del asegurado, pueden ser constantes, de la misma cuantía, o variables, y liquidarse de forma mensual, bimensual, trimestral, semestral o anual.

El pago se realiza solamente durante un determinado número de años pactado entre la aseguradora y el cliente (o hasta el fallecimiento del cliente, si ocurre antes, lógicamente). La opción de primas temporales es más cara, ya que se pagan durante menos tiempo a la aseguradora.

La póliza puede contemplar la posibilidad de que al asegurado, al alcanzar una determinada edad sin haber fallecido, se le restituya en vida el capital asegurado y se extinga la póliza. En realidad, supone en un mismo contrato la unión de un seguro de Vida Riesgo con otro de Vida Ahorro. De esta forma, con un coste no necesariamente mucho mayor, se cubre tanto el fallecimiento del asegurado, en cuyo caso se entregará a los beneficiarios los capitales previstos en la póliza, como su supervivencia. El dinero recibido por sobrevivir en la fecha de vencimiento de la póliza permitirá complementar prestaciones de jubilación o acumular un capital para hacer frente a situaciones futuras.

 

Lo primero que debes saber es para qué quieres el seguro de Vida

 

Antes de decidirse por una modalidad y por una compañía determinada, lo más importante es saber realmente para qué se quiere el seguro de Vida porque en función de la finalidad que persigas con el pago de la póliza deberás optar por un tipo u otro.

Veamos las distintas finalidades que se pueden perseguir con la contratación de un seguro de Vida:

 

Este tipo de pólizas no están, generalmente, para protegerte de los riesgos propios, aunque evidentemente también pueden servir para estas finalidades, sino para que tu familia pueda afrontar tu muerte, especialmente si se ha producido de una manera totalmente inesperada, sin que tengan que soportar, además del dolor de tu ausencia, problemas económicos derivados de cargar con deudas tuyas.

A cambio del pago de las primas durante el tiempo fijado en el contrato, la compañía de seguros se compromete a entregar a sus beneficiarios una suma de dinero en caso de tu fallecimiento.

Estas pólizas también están indicadas para acumular un capital que garantice que tus hijos puedan estudiar aunque mueras antes de lo previsible.

Puedes utilizar el seguro de Vida para acumular un capital que te beneficie a ti para complementar la jubilación, por ejemplo. Para ello, la mejor opción es un seguro de Vida Ahorro, aunque siempre tendrá la posibilidad de contratar una póliza mixta. También puedes utilizar tu póliza para cubrirte ante riesgos de invalidez o de incapacidad laboral permanente o ante una situación de dependencia, en la que necesites que alguien te cuide permanentemente.

 

¿Qué variables van a influir en el precio de tu póliza?

 

Para elegir un buen seguro de Vida se requiere asesoramiento para elegir las coberturas más adecuadas a sus necesidades y, sobre todo, para concretar la finalidad del seguro.

La decisión dependerá de tus circunstancias personales, familiares y económicas porque no es lo mismo, ni el seguro va a costar igual, en una persona joven que en otra que tiene cercana la jubilación, o incluso que ya está retirada.

 

El precio de la póliza no puede ser igual para una persona soltera que para otra casada y con hijos pequeños a su cargo

 

No puede ser igual para una persona soltera que para otra casada y con hijos pequeños a su cargo, que para alguien que tiene ascendientes o descendientes en situación de dependencia o de discapacidad ya que los riesgos aumentan con estas circunstancias.

Tampoco será igual el precio en aquellos casos en los que se cuente con suficiente patrimonio, que en aquellos en los que los ingresos sean más reducidos y no permitan a tu familia mantener un determinado nivel de vida una vez que tu fallezcas.

 

¿Cuánto dinero va a necesitar tu familia para vivir dignamente en tu ausencia?

 

La cuestión es que el seguro te puede ayudar a no ponertu tú en riesgo ni a tu familia, pero tampoco a tu dinero. Así que hay que ser realistas para que la prima del seguro de Vida no se dispare. Para ello, es necesario contestar a una cuestión fundamental: ¿Cuánto dinero va a necesitar tu familia para vivir dignamente en tu ausencia?

Pero también hay que tener en cuenta que no es una decisión para toda la vida. Una opción para reducir el coste del seguro de Vida es limitar el período de tiempo, sobre todo, por si cambian, tanto a mejor como a peor, las circunstancias personales, familiares y económicas. Esta opción facilita replantearse cada cierto tiempo el seguro de Vida, adaptarlo a la situación y a las necesidades.

 

 

Si tú eres la única fuente de ingresos de tu familia, tendrás que pensar en un seguro de Vida con coberturas suficientes para que ésta no soporte cargas adicionales por tu ausencia definitiva pero si tus hijos están en condiciones de independizarse económicamente, a lo mejor ya no necesitas el seguro que contrataste cuando eran pequeños y es mejor optar por otra póliza con características más ajustadas a ese nuevo escenario.

 

Garantizar la seguridad de tu familia

 

El seguro de Vida se debe contratar para garantizar la seguridad económica de tu familia una vez tú no estés. Para ello, pagas una prima anual durante el tiempo previamente fijado o durante lo que te quede de vida, para que cuando se produzca tu fallecimiento, las personas fijadas por ti como beneficiarias (en caso de no poner nada, serán tus herederos legales) reciban la indemnización acordada por parte de la compañía aseguradora.

Pero el seguro puede estipularse sobre la vida propia o la de un tercero, tanto para caso de muerte como de supervivencia, o para ambas situaciones conjuntamente. Este seguro se contrata para hacer frente a la incertidumbre del fallecimiento, para que la familia pueda afrontar la situación sin agobios económicos.

 

El coste del seguro depende de las tablas de mortalidad que determinan las probabilidades de muerte y supervivencia en función de la edad del asegurado.

 

El coste del seguro depende de las tablas de mortalidad utilizadas, que determinan las probabilidades de muerte y supervivencia en función de la edad del asegurado. Se puede reducir el precio mediante exámenes médicos o declaraciones del asegurado sobre su estado de salud.

 

El mejor precio se consigue en los comparadores

 

El precio nunca puede ser el único criterio de elección y en un seguro en el que está en juego la vida de las personas, menos aún. Tan importante, si no más, es la solvencia de la compañía de seguros, que es la que garantiza que vaya a cumplir con sus compromisos contigo y con tu familia.

De este modo hay que elegir la póliza que mejor se ajuste a tus objetivos y a tus necesidades y no la más barata, aunque tampoco tiene por qué ser la más cara sino la que ofrezca las mejores coberturas al coste más proporcionado.

Teniendo siempre en cuenta este planteamiento, las comparaciones nunca son odiosas y pueden ayudarte a ahorrar dinero y es que los mejores precios en seguros de Vida Riesgo se logran en los comparadores.

En Acierto.com ofrecemos comparaciones entre las ofertas de más de 20 aseguradoras, con la posibilidad de ahorrarte hasta 200 euros al año. Para facilitar la comparación, hay una opción básica, la más ajustada en precio y que cubre el capital elegido en caso de fallecimiento del asegurado y una póliza plus, con una cobertura más completa, ya que además de incluir el fallecimiento, también prevé la invalidez permanente absoluta. Pero también existe la posibilidad de duplicar el capital asegurado en caso de fallecimiento por accidente, incrementando levemente la prima anual de tu seguro de Vida e incluso ampliar el capital específicamente para el caso de accidente de tráfico.

 

 

Por último, tienes también la posibilidad de hablar con un asesor en seguros de Vida por teléfono al acabar la comparativa. Hacer una comparativa es totalmente gratis y en menos de 1 minutos tendrás todos los precios que se ajusten a tu perfil.

 

La opción de los seguros complementarios

 

Dentro de ese planteamiento de garantizar lo máximo posible a un coste razonable la seguridad de tu familia en caso de tu fallecimiento, una opción es contratar seguros complementarios. Se trata de acompañamiento al seguro de Vida Riesgo principal, de forma que el asegurado y, por extensión, su familia o sus beneficiarios estén protegidos por coberturas más amplias.

Veamos los distintos tipos de seguros complementarios:

 

Uno de estos seguros complementarios consiste en fijar más indemnización si la muerte se produce de forma accidental. En el caso de que la muerte del asegurado sea consecuencia de un accidente, se paga otro capital de la misma cuantía que el principal garantizado.

Obviamente, el coste del seguro será más elevado, pero puede ser una opción para proteger más y mejor a tu familia.

Si se contrata un seguro de Vida de Triple Capital, significa que, en caso de que la muerte del asegurado se produce como consecuencia de un accidente de tráfico, los beneficiarios reciben el principal garantizado, una indemnización adicional por fallecimiento accidental, y una tercera más.

Esta opción, evidentemente mucho más cara que el seguro de Vida básico y que el de Doble Capital, es muy recomendable para personas que utilizan con mucha frecuencia el automóvil.

Otra opción es el seguro complementario de invalidez. La compañía de seguros indemniza en este caso anticipando todo el capital de una sola vez, como si hubiese fallecido, o en forma de rentas durante el número de años previsto en el contrato.

 

El Registro Público de Contratos de Seguro de Coberturas de Fallecimiento

 

Este registro, dependiente del Ministerio de Justicia, permite conocer si una persona fallecida tenía contratado un seguro de Vida, y con qué aseguradora, de forma que las personas que figuran en la póliza como beneficiarios puedan reclamar la prestación derivada del contrato.

 

Para conocer si una persona fallecida tenía contratado un seguro de Vida y con qué coberturas se deberá acceder al Registro Público de Contratos de Seguro de Coberturas de Fallecimientos.

 

El Registro solamente vale para pólizas de Vida con cobertura de fallecimiento y para los seguros de Accidentes en los que se cubra la contingencia de la muerte del asegurado, ya se trate de contratos individuales o colectivos.

El acceso al Registro sólo podrá realizarse después de que hayan transcurrido 15 días desde la fecha de defunción del asegurado y acreditando esa circunstancia. En un plazo máximo de 7 días, el Registro expedirá un certificado con los contratos vigentes y con qué entidades están suscritos, lo que permitirá a los beneficiarios acudir a las aseguradoras y recibir la indemnización.

Se ha resuelto así el problema de los seguros de Vida que se quedaban sin cobrar porque la familia del fallecido desconocía la existencia de esas pólizas.

Esta consulta es totalmente gratuita y se puede hacer a través de distintas vías:

 

Se podrá consultar la existencia del seguro de Vida acudiendo personalmente a la sede del Registro de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento (Plaza de Jacinto Benavente, 3 - Madrid) o a las 22 Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia.

Se puede solicitar por correo, aunque en ese caso debes adjuntar la firma del asegurado legalizada por Notario. Es la opción más lenta, porque la nota informativa puede tardar hasta un mes.

El camino más cómodo y rápido es solicitar la información en la web del Ministerio de Justicia, a través del formulario 790

 


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