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Quien pensara que el asunto del cobro de una comisión de dos euros a no clientes por parte de los bancos  quedó finiquitado con el Real Decreto aprobado por el Gobierno este mes pecó de ingenuo. Adicae ha sido quien se ha encargado de señalar que este no es un asunto cerrado al denunciar que las entidades bancarias estaban incumpliendo de forma generalizada la norma aprobada por el Gobierno que entró en vigor el pasado 3 de octubre.

 

En concreto, según denunció Adicae el día 14 de este mes ante el Banco de España la comisiones que pagan los usuarios de tarjetas de crédito que saquen efectivo en cajeros de entidades de las cuales no son clientes, deberían haberse reducido. El motivo es que la norma especifica que la entidad que emitió al cliente su tarjeta solo podría cobrarle a este último la comisión que la entidad propietaria del cajero repercuta por retirar dinero en efectivo, quedando prohibido el cargar al usuario de la tarjeta con alguna otra comisión o coste adicional. Sin embargo, pese a la aprobación de esta norma de aplicación inmediata, la entidad emisora de la tarjeta cobraba a sus clientes la comisión interbancaria de 0,65 euros sino además añadía otro importe a cobrar en función de la entidad sobre la cual se estaba sacando el dinero. Adicae denunció esta situación ante el Banco de España ganado la demanda, con lo que los bancos tendrán que devolver de oficio (es decir, aunque el propio afectado por la comisión indebidamente cobrada no lo denuncie) las cantidades de dinero cobradas ilegalmente a sus clientes desde el 3 de octubre. Lo que supone, según Adicae que por primera vez en España se obliga a la Banca a devolver cantidades masivas a sus clientes de oficio.

El Banco de España, cuya actuación durante “la guerra de las comisiones” ha sido muy cuestionada por parte de las asociaciones de consumidores y usuarios de banca, al considerarla cuanto menos pasiva se ha apresurado en esta ocasión en resolver rápidamente la denuncia interpuesta y a pronunciarse de forma clara al respecto. La entidad presidida por Luis María Linde señala que el emisor de la tarjeta no le puede cobrar a su cliente cuando va a una entidad que no es la suya a sacar dinero mayor comisión que la que le aplica el banco propietario de ese cajero la comisión interbancaria de 0,65 euros.

La Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) tampoco ha querido dejar pasar la oportunidad de pronunciarse y ha dicho literalmente en un comunicado que “en la nueva norma se elimina la doble comisión, de forma que la entidad propietaria del cajero automático no podrá exigirla al usuario del servicio pero sí a la entidad emisora de la tarjeta. El emisor de la tarjeta podrá repercutir o no, total o parcialmente, esta comisión a su cliente, de acuerdo con su política comercial. En cualquier caso, dicho importe no podrá superar el pagado a la entidad propietaria del cajero y la pantalla del cajero automático deberá informar al usuario del importe máximo que se podrá repercutir”.